Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 25 de septiembre de 2020
  • Actualizado 04:00

MIGRANTES

Martínez, instructor de Taekwondo y restaurador de viviendas en Virginia

El múltiple medallista enseña a los hijos de los bolivianos las artes marciales, incluso ya cuenta con ocho cinturones negros en su gimnasio Tigres. También se dedica a refaccionar las viviendas, pero debido a la COVID-19 los clientes disminuyero.
Raúl Martínez instruye a una estudiante en la especialidad de taekwondo. GENTILEZA RAÚL MARTÍNEZ.
Raúl Martínez instruye a una estudiante en la especialidad de taekwondo. GENTILEZA RAÚL MARTÍNEZ.
Martínez, instructor de Taekwondo y restaurador de viviendas en Virginia

El cochabambino Raúl Hernán Martínez Desport fue un destacado deportista en la especialidad de taekwondo con múltiples medallas en torneos locales, nacionales e internacionales. También instructor en el gimnasio Tigres de la Universidad Mayor de San Simón y de varias selecciones departamentales.

"Hemos representado al país en el Panamericano de Estados Unidos 1982 (5º lugar), logró medalla de bronce en el Sudamericano de Perú 1989, bronce en el Sudamericano de Chile 1990 y otro bronce en los Juegos Bolivarianos de Cochabamba 1993", recordó.  

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El instructor cochabambino junto a un grupo de deportistas. GENTILEZA RAÚL MARTÍNEZ

Con esa experiencia y conocimientos en las artes marciales instaló hace ocho años su gimnasio, donde es instructor y cuenta con más de 30 estudiantes. La otra labor del exdeportista boliviano es refaccionar y restaurar viviendas en el estado de Virginia, Estados Unidos.

Los trabajos que realiza se enfocan en la pintura, plomería, reparación y remodelación de casas desde que llegó a ese país, hace 23 años, aproximadamente.

El valluno junto a su esposa Roxana Aquino y sus hijos Andrea, Brandón y Fernanda salen adelante con esfuerzo y dedicación en sus actividades. Raúl también explicó que en Cochabamba radica su hija Kasandra, quien se adjudicó la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Sucre 2019, en la especialidad de taekwondo.

Con la mentalidad positiva y con los objetivos de vida establecidos, el cochabambino expone su forma de vida y las cosas que aprendió en la etapa de cuarentena que vive el mundo por la COVID-19.

"Tengo un gimnasio llamado Tigres donde un 90% de los estudiantes son hijos de compatriotas bolivianos, pero, también hay de otras nacionalidades", explicó.

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Raúl junto a su familia en una de las playas en Estados Unidos. GENTILEZA RAÚL MARTÍNEZ

Muchos de los padres de familia que llevan a sus hijos al gimnasio se "dedican a hacer la propaganda" con las personas que se relacionan en el trabajo o en vecindario permite que exista mayor presencia de deportistas que quieran aprender taekwondo.

"Estamos en esta modalidad de enseñanza casi ocho años y la mayoría son de competencia en los diferentes torneos que se realizan en el estado y el país (departamentales y nacionales). Con frecuencia logramos el primer puesto porque la enseñanza es bastante buena", comentó.

Raúl explicó que formó a ocho deportistas cintas negras y "son muy buenos en la técnica de las patadas". La mayoría de los atletas de élite "son campeones invictos" en los diferentes torneos en Estados Unidos.

Martínez explicó que cuenta con el apoyo de otro instructor, Nelson Colque, y de algunos deportistas que son cintas negras para enseñar a los estudiantes (de diferentes colores de cinturón) que dan sus primeros pasos en esta especialidad deportiva.

"Algunos de las cintas negras ya no vienen al gimnasio porque ya están asistiendo a la universidad y no tienen tiempo para seguir practicando, además, que venían de otro estado y la distancia es otra dificultad para ellos", explicó.

Durante la época de cuarentena por la COVID-19 el gimnasio está cerrado y los papás están conversando para llevar adelante las clases en un parque, una cancha polifuncional y, por el momento, no retornar a al gimnasio para evitar la concentración en un ambiente cerrado.

El trabajo tiene la mayor parte de su tiempo en la refacción de viviendas, plomería, electricidad y pintura, entre otros aspectos que hacen la labor cotidiana.

"Tengo clientes que me llaman consecutivamente para realizar los trabajos de refacción, como instalaciones eléctricas, plomerías, pintura, remodelación de baños y todo lo que tenga que ver con ese rubro. Trabajo con otras personas más que me ayudan en este emprendimiento personal", dijo Raúl.

Para llevar adelante sus labores, los clientes del valluno le muestran las fotos, modelos, colores que quieren utilizar para las habitaciones u otros ambientes. Además, del mantenimiento de algunos aparatos eléctricos.

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El equipo de Tigres expone las medallas que conquistaron en un torneo, GENTILEZA RAÚL MARTÍNEZ

"Mis clientes, en su mayoría, son norteamericanos y me dicen como quieren que se haga el trabajo según la época. En invierno las personas utilizan frecuentemente la calefacción y también nos piden alguna reparación, para el verano se trabaja sobre todo en exteriores y los patios".

Debido al COVID-19 los trabajos "bajaron considerablemente" y Raúl realiza actividades en su domicilio para tener todo en orden. "Durante esta época aprendimos hacer pan salteñas y cocinar para la familia, sobre todo, para salir de la rutina", culminó.

Raúl estuvo en Cochabamba en enero y febrero de este año visitando a la familia y amigos, retornó a Virginia "justo a tiempo" porque luego se dificultaron los vuelos por el cierre de fronteras en varios países.

Asimismo, explicó que la comida cochabambina "no se la extraña" porque todas las costumbres y platillos lo hacen en el Estado donde vive. Incluso las wallunk'as (columpios) que son propios en las fiestas de Todos Santos.