Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 06 de diciembre de 2019
  • Actualizado 03:43

TIENE 17 AÑOS Y LOGRÓ EL TÍTULO PANAMERICANO EN EEUU GRACIAS AL APOYO DE SU FAMILIA Y SU SENSEI ZÁRATE.

Maité, la gloria de la guerrera tras una quermés

Maité, la gloria de la guerrera tras una quermés





“Honor y gloria para nuestra campeona juvenil”. Nos permitimos tomar prestadas, por un instante, las palabras que el karateca Donald Sabú Gareca le dedicó a Maité Alejandro, la adolescente de 17 años que el sábado le dio un “cachetazo” estruendoso a las excusas vacías, los “peros” temorosos y las negativas grises con una voluntad que se volvió acción y una perseverancia que se transformó luego en un título panamericano en Nueva York.

Y si la noticia de la conquista en Estados Unidos tomó tanta magnitud fue porque, entre otras cosas, Maité es sinónimo de lucha.

Una muestra de ello es que su familia tuvo que organizar una quermés el 11 de junio en el barrio Patacón. Fue en Sucre, allá donde nació la campeona, dueña de una sonrisa con tanta fuerza como la de sus certeros golpes y unas piernas de acero que suman a sus 1.50 metros con los que se para en el tatami y se lleva el mundo por delante.

En aquella fecha, cada peso contó. Parrillada y chicharrón como platos principales, solidaridad y admiración como trasfondo de una causa preciosa: ayudar económicamente a la karateca para hacer posible su viaje a Nueva York y agrandar así la leyenda de una atleta que en 2015 ya osó consagrarse como campeona sudamericana, nada más ni nada menos que en Chuquisaca, la cuna de sus anhelos prematuros.

Fueron su mamá Miriam y su entrenadora Mariela Zárate las dos mujeres que se pusieron el traje de “heroínas” y enarbolaron la consigna de movilizar cuantas manos fueran necesarias para que la atleta, que estudia en promoción, pudiera competir en el All American Open 2017, torneo que finalmente premió sus horas de entrenamiento y cansancio.

La quermés sirvió en algo, pero pensar en una cosecha cuantiosa de dinero capaz de solventar los más de 2.000 dólares que ha supuesto su estadía en suelo norteamericano, sería poco menos que una idea desajustada y sin razón.

“No cubrió ni la cuarta parte de lo que se gastó”, lamentó la sensei Zárate, misma que en febrero pasado tomó sus cosas, sin dudarlo, abordó el primer vuelo rumbo a España con la intención de actualizarse en las modalidades de Kata y Kumite; y volvió con más entusiasmo que nunca para transmitirle a sus alumnos todo lo que pudo absorber en el Viejo Continente.

“Le doy gracias a la gente. Más bien, he tenido bastantes personas que yo no conocía y que fueron (a la quermés)”, agradeció Maité, que durante la etapa más intensa de entrenamiento previo al torneo estadounidense corría por las noches e incluso lo hacía por los cerros.

La adrenalina menguó, pero no así la sonrisa de la ganadora juvenil, que ya piensa en el Sudamericano de Sao Paulo, Brasil. La cita será en octubre.

Desde Nueva York, la sensei Zárate, también campeona panamericana (Kumite, peso liviano), y Maité brindaron una nota a este medio y contaron sus sensaciones.

P: ¿Cómo te ves de aquí a cinco años?

R: Apunto a un mundial, que suele ser en Japón. Son grandes eventos. Lo lograré consiguiendo auspicio económico, más que todo. Es lo que más me preocupa.

P: ¿La relación es buena con la sensei?

R: Sí. No he contado con la asociación. El único apoyo fue el de mi familia y justamente el de la sensei Mariela, que nos abrió las puertas y se movió para conseguir colaboración. Los dirigentes sabían de mi viaje. Quiero decirles que nunca hagan eso con los atletas. Saben que siempre, en cada combate, pongo el corazón.

P: Se supo sobre una quermés familiar...

R: (Maité): Se realizó una semana antes para sacar un poco más de dinero en mi estadía y alimentación. Más bien, he tenido bastantes personas que no conocía y que fueron.

R: (Zárate): En una quermés no se saca mucho. Nuestro presupuesto es de 2.000 dolares por cada uno. No cubre ni la cuarta parte de lo que se gastó. Hay gente que nos quiere y nos apoya, pero no alcanza. Es la gran tristeza que tenemos ahora como deportistas.

P: En las redes sociales te llueven los comentarios con palabras de felicitaciones luego de tu conquista...

R: He leído los mensajes que me han enviado. Estoy muy agradecida con todos.

P: ¿Cuesta mucho ser 100 por ciento atleta en Bolivia?

R: Bastante porque no hay apoyo de nuestras autoridades ni de la asociación. Nos hacen a un lado. Por mi parte, estudio, ya que mi colegio es exigente. Ayudo a mi mamá, pues tenemos una tienda de barrio que está abierta las 24 horas.

R: (Zárate): Ella es un ejemplo para que los jóvenes vean que sí se puede. Claro que sí.

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Oro también logró la sensei y atleta Mariela Zárate, de 31 años. Bolivia, además, obtuvo dos segundos lugares en Kata, entre otros.