Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 06 de julio de 2022
  • Actualizado 00:05

Machado, el Cóndor que ascendió con Wilstermann y voló en la Bombonera

Mauro Machado recordó la crisis económica que vivió en sus primeros años como deportista, en La Paz, el éxito de jugar la final de la Sudamericana, la peor anécdota con el “gol de arco a arco” y su glorioso paso por el Rojo.
El Cóndor celebra el título de la Copa Aerosur. MAURO MACHADO
El Cóndor celebra el título de la Copa Aerosur. MAURO MACHADO
Machado, el Cóndor que ascendió con Wilstermann y voló en la Bombonera

El exarquero brasileño Mauro Machado se constituye en una de las figuras que tuvo el fútbol boliviano y también el voleibol en el país. Su carisma, humildad y dedicación le permitieron disputar la final de la Copa Sudamericana en 2004, (Bolívar con Boca Juniors) con la Academia, pero en 2011 jugó una inusual Copa Libertadores y en 2012 ascendió con el aviador a la Liga Profesional.

El Cóndor es un deportista que hizo historia en el país y hoy forma parte del cuerpo técnico del español Beñat San José, en el plantel de K.A.S. Eupen, en la primera división de Bélgica.

Machado vistió la camiseta de siete equipos bolivianos en primera división, pero cuando dejaba el fútbol, Wilstermann lo fichó para jugar una Libertadores en 2011 y ascender a la Liga Profesional en 2012.

El exportero no llegó al país como voleibolista, sino las necesidades económicas que tuvo en su paso por Municipal (1999-2000) le obligó a jugar el torneo de voley en la Asociación y en las villas de La Paz para ganar su comida y alquiler.

Machado comentó cómo fue su “duro y exitoso paso” por Bolivia y algunas de las anécdotas que lo marcaron.

P: ¿Llegó a Bolivia como voleibolista?

R: No. Llegué a La Paz para jugar en el club Municipal, pero no me cumplían con los salarios, solo recibí el primer mes, lo que me provocó dificultades económicas y no tenía para mi alimentación y alquiler.

Tuve que jugar voleibol en los torneos de la Asociación Paceña y en los torneos que organizaron los Pavisic (Cochabamba) y los Calvo (Sucre), donde logré títulos.

Es por eso que muchos creyeron que yo llegué para jugar voleibol, pero yo vine para jugar fútbol por un intercambio entre la Academia Tahuichi y la escuela de Brasil Gremio Deportivo. El voleibol me ayudó a sobrevivir, porque al jugar en las villas me pagaban almuerzos y me ayudaban con el alquiler y de esa manera pude sostenerme los primeros meses en la Paz, entre 1999 y 2000.

P: ¿Si logró títulos, pues era buen voleibolista?

R: A la gente le gustaba lo que jugaba. Logré el título de un torneo clasificatorio con Lupita de Potosí, donde salimos campeones contra Ingenieros de Oruro.

Después jugué muchos otros campeonatos en la Paz y El Alto, en los barrios, villas y en muchos lugares, es por eso que la gente me conoció primero jugando voleibol antes que fútbol. Es por eso que se generó esa confusión.

P: ¿El voleibol le ayudó para mejorar técnicamente en el fútbol?

R: Sí. En el voley usas las manos como el arquero. Tiene muchas similitudes como la postura para recibir un saque, en el salto te permite medir tiempo y distancia, la reacción y velocidad que tiene mucha semejanza al trabajo que realiza un portero.

P: ¿Cuál fue su primer equipo en la Liga de fútbol?

R: Fue Mariscal Braun en 2001 cuando logró ser equipo de Liga. Posteriormente, llegué a Bolívar.

P: ¿Su mejor experiencia fue la final de Copa Sudamericana?

R: Sí, ese fue el punto más alto de mi carrera como jugador de fútbol. Además de conseguir tres títulos nacionales con la Academia en 2002, 2004 y 2005.

P: ¿Cuál fue la anécdota más importante en su carrera?

R:Fue el partido que jugamos en la Bombonera con 60 mil personas, con mi papá y mi hermano en las tribunas, fue algo increíble.

Y pensar que cuatro años antes jugaba en las villas por un plato de comida. Y luego estaba en el estadio de Boca Juniors en una final de la Copa Sudamericana (Risas).

P: ¿Lo negativo fue el gol de arco a arco?

R: Sí. Fue en el mismo torneo de Copa (2004), en los octavos de final frente a Universidad de Concepción de Chile, en el estadio Hernando Siles, cuando el arquero rival Nicolás Peric envió un pelotazo y el balón entró al arco. Me equivoqué muy feo. En toda mi carrera tuve otras fallas, pero esta fue el blooper número uno a nivel mundial.

P: ¿Cómo fue tu paso por Wilster con la Libertadores y el ascenso a la Liga?

R: Yo salí de Real Potosí en 2009 y me fui a Brasil. Pero el día de mi cumpleaños recibí una llamada del entonces presidente de Wilstermann Víctor Hugo López, quien me propuso jugar en el plantel. Ese mismo día llegamos a un acuerdo y al día siguiente ya estaba viajando a Cochabamba para encarar ese gran desafío de devolver a ese gran club a la Liga.

El primer reto fue jugar la Copa Libertadores y el Nacional B (Copa Simón Bolívar) y lo curioso es que cuando llegué, la gente no me quería mucho porque dijeron que ya estaba grande (viejo).

Con el pasar de los partidos comencé a atajar bien en la Copa y fui figura en varios partidos. Esa misma situación pasó en el torneo local y la gente se encariñó y me dio su apoyo. Fue mi última Copa internacional que jugué de manera oficial.

Con Wilster también conseguí el título de la Copa Aerosur al mando del profesor Claudio Chacior.

En la Copa Simón Bolívar no logramos el ascenso directo, pero jugamos el indirecto contra Guabirá y conseguimos el objetivo, pero estaba como entrenador Mauricio Soria, en 2012.

Son muchos recuerdos que tengo en Bolivia y cuando retorne allá quiero visitar a los amigos, comer un sillpancho y un pique macho en Cochabamba.

20A-F1-MACHADO20A-F3-MACHADO