Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de agosto de 2020
  • Actualizado 13:50

Keller invierte el dinero de sus medallas y abre una hamburguesería “de otra galaxia”

El campeón panamericano y suramericano de raquet en la modalidad por equipos le dio utilidad a los montos que ganó en 2018 y 2019. Ejecutó el emprendimiento que venía contemplando hace algún tiempo junto a Mariana y lo llamó “Astroburger”.
El raquetbolista Carlos Keller prepara algunos pedidos. Al lado, su novia, Mariana Rocabado, egresada del IGA.  Crédito- Gentileza Carlos Keller
El raquetbolista Carlos Keller prepara algunos pedidos. Al lado, su novia, Mariana Rocabado, egresada del IGA. Crédito- Gentileza Carlos Keller
Keller invierte el dinero de sus medallas y abre una hamburguesería “de otra galaxia”

No es reciente. Carlos ya había comenzado a darle forma a la idea de impulsar una hamburguesería junto a su novia Mariana Rocabado. Es que ambos, buenos degustadores, se encargaron de “arrasar” con aquellas que ofrece el mercado cruceño. Las probaron todas.

El sueño compartido del raquetbolista y su pareja siempre fue apostar por el emprendimiento culinario. No bajaron los brazos. Ni las limitaciones de la cuarentena marcada por la pandemia los frenaron en el propósito de darle forma al deseo. “Siempre fuimos fanáticos de las hamburguesas. Creo que probamos todas las de Santa Cruz, ja ja. Hemos soñado con algún día abrir una hamburguesería. En realidad, soy el que ayuda. La que sabe todo es mi novia. Ella es la que estudió en el IGA (Instituto Gastronómico de las Américas) e inventó las recetas. Fue uno de los negocios que se abrió primero en la pandemia”, cuenta Carlos, orgulloso de saberse victorioso en el proceso.

Bautizaron al emprendimiento con el nombre “Astroburger”. Pensaron en cada detalle. Vieron que asociar el negocio con los elementos relacionados con el espacio, los planetas y las galaxias podía “pegar” perfectamente en el mercado de la comida rápida. “Más que todo fue por el marketing. A la hamburguesa más simple le pusimos Mercurio, porque es una de las más chicas y el planeta también es pequeño. A la grande la llamamos Júpiter. Empezamos hace unas semanas, pero la idea estaba planeada. Alistamos el lugar casi cuando estaba por declararse la pandemia. Tengo el local casi listo. Me faltan algunos detalles para abrirlo”, explica el raquetbolista, una de las figuras más ganadoras de esa disciplina no solo de Bolivia, sino en el mundo (es cuatro veces campeón mundial juvenil, ganador del oro por equipos en los Suramericanos de 2018 y acreedor del título en los Panamericanos Lima 2019).

El dinero que el Estado le dio como incentivo por las medallas que obtuvo lo invirtió en la hamburguesería. Manos a la obra, corazón al deseo. “Tuve mis ahorros de cuando el expresidente Evo Morales nos apoyó en los Juegos Suramericanos y los Panamericanos. Ahí lo separe. Desde hace tiempo ya teníamos planeado esto. Y parece que funcionó mucho”, celebra el cruceño.

El local se encuentra prácticamente equipado. Solo restan algunos elementos finales para que el “dúo” lo abra al público. Claro, también es necesario que las restricciones en el oriente se flexibilicen. “Queda por la avenida Piraí, entre el segundo y tercer anillo. Por el momento, todo es desde mi casa”.

Con relación a la eliminación del Ministerio de Deportes y su transformación en un viceministerio a cargo de Augusto Chávez, Keller espera que ni bien el país supere la crisis sanitaria pueda restituirse la cartera extinta, que existió desde 2014.

En su carrera deportiva hubo altos y bajos en torno al incentivo por parte del aparato estatal. Por ello, su balance es regular. “En mi carrera han existido etapas. Hubo años en los que sufrimos para conseguir ayuda y también hubo épocas buenas. En los Suramericanos y Panamericanos, el expresidente ayudó a muchos deportistas. No apoyan a todos. Si no traes un título, no consigues la ayuda”, cuestiona, para luego concluir que es necesaria la implementación de una política sostenida en el tiempo.