Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 27 de noviembre de 2021
  • Actualizado 20:08

Judoca Kayna: “Estamos a la vuelta de la esquina de que nos pueda pasar”

La cochabambina, que ayer festejó sus 22 años junto a sus papás y su hermana Alcira, advierte que el virus no distingue a nadie y es momento de reflexionar.
La cochabambina Kayna Patiño, una de las mejores judocas del país. (Tierra de campeones)
La cochabambina Kayna Patiño, una de las mejores judocas del país. (Tierra de campeones)
Judoca Kayna: “Estamos a la vuelta de la esquina de que nos pueda pasar”

Kayna Patiño, la judoca cochabambina que en 2016 confesaba su admiración por la habilidad del presidente ruso Vladimir Putin en dicho arte marcial, cumplió ayer 22 años. Fue una reunión atípica, dadas las condiciones de la cuarentena. En el festejo, con una comida especial de por medio, estuvieron sus padres y su hermana menor Alcira. No hubo torta porque fue imposible conseguirla.

La atleta, que en 2014 participó en el Mundial de Rusia con apenas 16, entiende que vendrán tiempos mejores. “Antes solíamos compartir en el judo. Obviamente, se extrañan esas cosas, pero ya para un futuro será”, confiesa.

Practicar su disciplina en casa resulta un tanto complicado, pero se ayuda y motiva con videos que envían los entrenadores Iveth Pérez y Víctor Rodríguez al grupo WhatsApp en el que interactúan varios deportistas. La actividad más beneficiosa que halló para romper, un poco, la monotonía es andar en bicicleta.

“Salgo en bici cuando me toca comprar. Es una manera de escapar de la rutina diaria. Para nosotros, los deportistas, es complicado todo esto. No podemos seguir la misma rutina todos los días porque nos estresamos, nos aburrimos o perdemos la condición física”.

En las redes sociales, supo de atletas que contrajeron el virus. Le preocupa el hecho de que nadie se encuentre exento de sufrir la enfermedad. 

P: Siendo judoca, necesitas ciertas condiciones para entrenar en tu casa, ¿cierto?
R: Sí, entreno dentro de lo que se puede. Tratamos de acondicionar algunas cosas con lo que nuestros entrenadores nos mandan. Hacemos ligas o ejercicios caseros para no perder el estado físico y la costumbre. Tenemos un grupo de WhatsApp en el que nuestros entrenadores nos motivan a todos. Somos como una familia.

P: Estudias Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, ¿tu carrera es tu prioridad?
R:
Sí. Ya estoy prácticamente en la mitad de la carrera. Solo me faltan unos añitos más. Mi meta de este año era sacar el título de Técnico Superior para salir con doble titulación, pero lamentablemente con este problema se paró todo. La mayoría de los deportistas prefiere su carrera porque el deporte en Bolivia no es muy cotizado. Necesitamos tener formación académica.

P: ¿Las fricciones en la directiva los perjudican directamente?
R:
Claro. No a nosotros, nomás. Hay atletas nuevos con condiciones. En vez de formar un currículum se están quedando estancados, sin poder demostrar lo mejor de sí mismos ¿Cuántos representantes tendría el país si es que las federaciones y asociaciones se pusieran a pensar más en el deporte que en su propio interés?.

P: Acabas de cumplir 22 años, ¿cómo la pasaste?
R:
Muy bien. Compartimos una comida en familia, con ciertas restricciones por la cuarentena. Hubiera querido que fuera diferente, pero, en lo que cabe, no estuvo mal. Antes solíamos compartir en el judo. Obviamente, se extrañan esas cosas, pero ya para un futuro será.

P: Querías ser veterinaria, ¿qué te parecen todos los cambios en la naturaleza que se están dando?
R:
Los gatitos y perritos son mi pasión. Habrá que esperar a que la gente reflexione. Las personas empezarán a darle un nuevo rumbo a sus vidas. Tal vez, sería una nueva oportunidad para todos. Solo queda aguardar y ver qué nos depara el futuro. Esta situación va a dar para largo.

P: Has oído de deportistas infectados con el coronavirus, ¿cómo impacta ello en ustedes?
R:
Es triste ver cómo gente que está dedicada al deporte, que tiene una vida sana, no se libra de esta situación. El virus no distingue sexo, personas ni edades. Hay páginas de judo en las que publican. No sé si será 100% verdad, pero dijeron sobre muertes. Claro que no siempre debe ser por el COVID-19.   Estamos a la vuelta de la esquina de que nos pueda pasar ¿Cómo sería tener un compañero que fallezca y no poderlo despedir? Es algo que no quisiera que suceda nunca. La gente debería tomar más conciencia. Hay que valorar la vida y nuestras oportunidades.

P: Cuando se supere la pandemia, habrá que ir paso a paso y volver a levantar al judo…
R:
Va a ser la realidad de todos los deportistas. Las competencias suelen ser pocas. A nivel internacional son menos. Para Bolivia, acceder a esos torneos es muy complicado ya que no hay recursos. No podemos flaquear por esta situación, que de la nada  nos agarre la época de torneos y no estar en buena condición. Los campeonatos locales son los que arman el currículum. Empiezas desde abajo. Un nacional, un municipal o un interclubes nos ayudan para ver nuestro nivel.

P: ¿Cuán importante crees que sería contar con psicólogos para atletas durante este proceso?
R:
Sería bastante bueno. Entre nosotros, nos refugiamos en el deporte para salir de la rutina, del estrés y los problemas. El deporte es como un escape para la mayoría. Cambiar de estilo de golpe es algo muy fuerte que puede afectarnos. Algunos podemos sobrellevarlo, pero hay otros a los que les influye más.