Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 22 de septiembre de 2019
  • Actualizado 14:52

Hurtado, despedido en bosque de banderines

El exárbitro deja un vacío entre sus familiares y amigos, y desnuda las deficiencias en el fútbol nacional. Fue enterrado en el cementerio de Tarata.
Hurtado, despedido en bosque de banderines


Llanto con mucha impotencia, palabras de dolor y un vacío entre su familia amigos y colegas de trabajo dejó el exárbitro Víctor Hugo Hurtado, durante el entierro en el cementerio general del municipio de Tarata.

“Por qué me dejaste, compañero. Mucha gente te quiere. Como tú decías, cuando uno es bueno, hay hartos en el funeral, mira había sido cierto. Te Amo”. dijo su esposa Deysi García Carpio ante el inconsolable llanto de Mariana (hija), quien solo miraba el cajón donde estaba su padre.

La viuda, con un ramo de flores en la mano, y la hija con la foto del padre entre sus brazos, lo acompañaron hasta su última morada. La niña solo miraba la cara de su madre y el dolor que acompañaba ese momento, solo se reducía en dejar caer las lágrimas ante un bosque de banderines de los árbitros asistentes de la Llanta que estuvieron en el último adiós.

El comentario generalizado de los personas asistentes a la misa de cuerpo presente fue “el increíble deceso” de una persona joven, atlética, saludable y con varios años como juez de fútbol.

En una conversación informal con uno de los asistente del extinto juez, Wilson Arellano recordó que Hurtado “estaba bien” y no sentía ninguna molestia o dolor en el pecho y menos en la cabeza, al finalizar el primer tiempo en el cotejo entre Always Ready y Oriente Petrolero, en el estadio de Villa Ingenio de El Alto, La Paz.

“Hicimos lo de siempre en el entretiempo, controlar las tarjetas amarillas que se mostraron, tomar un hidratante y hacer nuestra arenga antes de ingresar al terreno de juego”, dijo Arellano, quien llevó el féretro de su amigo y compañero de trabajo con lágrimas en los ojos.

Fueron momentos difíciles para la familia de Hurtado que no podía aceptar el deceso de un hombre que tenía muchos planes junto su esposa y su hija. Sin embargo, el momento desgarrador fue cuando la abuelita del exárbitro, con el bastón en la mano, se dirigió hasta el ataúd para despedirse con palabras de dulces al ver el cuerpo inerte que arrancó aún más lágrimas de los asistentes.

Lo lamentable fue la inasistencia de los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) o un delegado de esa entidad que tiene a los árbitros del país entre sus brazos operativos en el país.

“Es una llamada de atención a las autoridades del fútbol que no se cuente con la atención necesaria para los árbitros del país. Tenemos que esperar que pase alguna tragedia para buscar algunas soluciones”, dijo Óscar Maldonado, exárbitro FIFA de la Llajta.

Por su parte, William Ramallo, exjugador de la Selección, aseguró que “todos los estadios del país deberían tener un desfibrilador” para atender emergencias cardiorespiratorios de los árbitros, jugadores, técnicos y el público que se sumerge en un mundo de emociones al rededor del este deporte.