Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 06 de diciembre de 2021
  • Actualizado 08:02

Gilbert palpita su adiós en Wilster tras años de gloria y un bajón

El delantero cruceño ha dejado un mensaje con un tinte de despedida. En breve vence su contrato y su deseo es “irse bien”. Advierte que aún no lo llamaron, aunque todo es posible.
 
El atacante Gilbert Álvarez, en una de sus clásicas celebraciones con la camiseta de Wilster. ARCHIVO
El atacante Gilbert Álvarez, en una de sus clásicas celebraciones con la camiseta de Wilster. ARCHIVO
Gilbert palpita su adiós en Wilster tras años de gloria y un bajón

Todavía no se comunicaron con él para expresarle el deseo de que continúe vistiendo la casaca de Wilstermann. Eso es, por lo menos, lo que ha manifestado esta tarde el delantero Gilbert Álvarez, el cruceño que comienza a palpitar su adiós del Rojo, luego de años en los que supo ganarse el corazón de la hinchada, aunque claro que en el camino también hubo altibajos.

Gilbert, varias veces convocado a la Selección Nacional, aterrizó en el Aviador en 2016. Entonces empezó su travesía a bordo del Hércules, hasta que en 2018, uno de sus mejores años, decidió fichar por el club árabe Al-Hazm Rass, para regresar a Wilster en 2019.

Si bien todavía todo es posible, el mensaje del atacante cruceño dejó ver un tinte de despedida. “Si es lo mejor para el club que me vaya, bienvenido sea. Si hoy toca dar un paso al costado, como lo dije a final del año pasado, bienvenido sea. Trataré de buscar mi futuro en otro club. Mi intención es irme bien”, sorprendió Gilbert, entrevistado por On Sports.

El 31 de diciembre, su contrato con la institución cochabambina llegará a su fin. “Son años lindos los que viví en mi carrera. Me voy a ir de la mejor manera. Estos cinco partidos que quedan, trataré de regalarle goles a la hinchada. No me han dicho nada (la dirigencia), tampoco pregunté”.

Así las cosas, el goleador que supo despertar la ilusión en los aviadores y que también se tapó los oídos ante alguna que otra crítica desde las tribunas, cuando su rendimiento no era el más alto, palpita su despedida.