Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de agosto de 2020
  • Actualizado 14:04

El fútbol reza para que el resultado del goleador histórico dé negativo

William Ramallo, querido y respetado en el ambiente del balompié, se repone de un presunto cuadro de COVID-19. Si hoy se confirma que porta el virus, sería el segundo mundialista boliviano contagiado, luego de Julio Baldivieso.
El mundialista William Ramallo, exponente del fútbol ovacionado por sus goles.  Crédito- Archivo (Conmebol)
El mundialista William Ramallo, exponente del fútbol ovacionado por sus goles. Crédito- Archivo (Conmebol)
El fútbol reza para que el resultado del goleador histórico dé negativo

Ayer en la tarde, las redes sociales, particularmente el Facebook, se llenaron de pronto de una noticia: el mundialista William Ramallo, aquel que se convirtió en el goleador de América en las Eliminatorias de 1993, habría contraído coronavirus.

La “cuasi-confirmación” llegó desde Dosis de Fútbol. “La prueba rápida salió positivo lento de COVID-19. Ya comencé el tratamiento y me siento mucho mejor. Pasó lo peor. Me encontraba afónico. Ahora, de a poco estoy recuperando el olfato. Mañana (por hoy) conoceré los resultados del PCR”, parafraseó el portal, adjudicándole los dichos al exjugador de la Selección Nacional y con experiencia como estratega.

“Fuerza, profe”, fue el mensaje de aliento en el que coincidieron los usuarios que han seguido los pasos de Ramallo, padre del futbolista Rodrigo Ramallo.

Se encuentra estable y aislado, a la espera de conocer cómo evoluciona su salud. Nexo Sports reflejó la preocupación de Rodrigo, quien milita en el Always Ready alteño. “Estamos un poco preocupados porque mi padre presenta síntomas. Se tomó la prueba hace unos días y el lunes sabremos con seguridad qué tiene. Sabemos que saldrá adelante".

Si hoy se confirma que Ramallo contrajo COVID-19, será el segundo exjugador con pasado mundialista en haberse contagiado. Antes se supo que el también cochabambino Julio César Baldivieso atravesó la dolencia junto a su familia. De hecho, aún continúa en proceso de recuperación. Para ello, apostó por el dióxido de cloro.