Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de noviembre de 2022
  • Actualizado 11:21

Conrra, el "rey del mundo", rompe en llanto y se recuerda de niño: "Lloré mares, jamás me rendí"

Moscoso descargó sus sensaciones, agradeció a Dios, a la Virgen, a sus ángeles y proyectó su pasado. Rememoró cuando era pequeño y veía todo desde la tele. Ahora cumplió su sueño.
Conrrado Moscoso emotivo tras su victoria que lo consgró como campeón del US Open. Conrrado Moscoso.
Conrrado Moscoso, emotivo, tras su victoria que lo consagró como campeón del US Open. Conrrado Moscoso.
Conrra, el "rey del mundo", rompe en llanto y se recuerda de niño: "Lloré mares, jamás me rendí"

Y llegó el momento de desatar la tensión, de relajarse y abrir su corazón para con aquellos que siguen sus pasos, que lo apoyan no solo desde Bolivia sino de todas partes del mundo. Y es que la admiración que genera es grande. Conrrado Moscoso, el "rey del mundo" en ráquetbol, decidió volcar sus sensaciones tras quedarse con el título en el US Open de Minneapolis, Estados Unidos, con un mensaje extenso.

Allí, el chuquisaqueño, fervoroso creyente de Dios y de la Virgen de Guadalupe, hizo una retrospectiva personal y se proyectó a él mismo cuando era niño y se apostaba frente a la tele para ver a las estrellas que admiraba.

Entonces, era un soñador que comía cereales y yogurt.

"Había una vez un niño que anhelaba mucho poder llegar a conseguir un título en lo particular, que lo veía en la TV hasta tardes horas de la madrugada, sentado en la punta de su cama con un plato de cereal con yogurt, contemplando punto tras punto del partido, soñando poder jugar un torneo así, jugar con los grandes, jugar en esa cancha, jugar una final y salir campeón. Te soñé, te tuve cerca y a la vez lejos, te lloré mares, pero jamás me rendí. Los tiempos de Dios son perfectos y una vez más doy rédito a eso. Campeón US Open 2022", fue parte del emotivo mensaje que publicó el campeón.

El escrito, en redes sociales, siguió de la siguiente forma: "Gracias con todo el tenor de la palabra. Gracias, gracias Dios, Virgencita, señor de Maica, mis ángeles (papá Guido, Tío Dennis y Guido), mi angelito de cuatro patas, Sammy, por brindarme la oportunidad de poder cumplir este gran sueño. Mis hermanos de otra madre, Carlos, Roland y Kadim, gracias por su apoyo incondicional en cada partido. Mi familia, que soy lo que soy ahora por ellos, y que jamás puede faltar y nunca me dejaron solo en ningún momento. Mi equipo, siempre pero siempre dejándome en las mejores condiciones para poder afrontar cada torneo. Y a cada uno de ustedes; estoy en deuda con cada uno de ustedes por ayudarme en todo momento, por alentarme, por estar en sus oraciones y, sobre todo, por confiar en mí. Dios y la Virgen siempre los bendigan , muchísimas gracias de corazón".