Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de octubre de 2020
  • Actualizado 01:17

El deporte boliviano ya no mira a la COVID-19 desde afuera: hay tres muertos, seis contagiados y un deceso dudoso

En las últimas horas, el balompié nacional se conmovió y solidarizó con el DT Julio Baldivieso, quien se recupera del virus. El boxeador Verastegui, también positivo, se repone y reafirma su fe en Dios, mientras que un técnico, un jugador y un dirigente de Beni fallecieron en mayo.
El estratega de Aurora, Julio Baldivieso, en proceso de recuperación. APG
El estratega de Aurora, Julio Baldivieso, en proceso de recuperación. APG
El deporte boliviano ya no mira a la COVID-19 desde afuera: hay tres muertos, seis contagiados y un deceso dudoso

El deporte nacional ya dejó aquel rol de mero espectador de los sucesos que causa el nuevo coronavirus en el plano mundial. Atrás quedó la sorpresa compartida originada en marzo pasado, cuando el jugador argentino Paulo Dybala, de la Juventus, confesaba que era portador.

También en la línea del tiempo descansan los números escandalosos que dieron cuenta de atletas como la mexicana Mariana Arceo, el chino Wu Lei, el argentino Ezequiel Garay y el ciclista colombiano Fernando Gaviria, todos ellos infectados en algún momento.

Ahora, la situación es distinta. El deporte local experimenta el virus en carne propia. Hasta la fecha, se conoce sobre el fallecimiento de tres personas (un DT, un dirigente y un jugador de balompié de Beni) y el contagio de, al menos, seis ciudadanos, entre ellos, un boxeador, un pesista, un futbolista, una fondista y el estratega Julio César Baldivieso.

En mayo pasado se viralizó la noticia sobre la muerte del jugador Franz Román Guzmán, el técnico Luis Carmelo Román y el dirigente Belizario Román. Los tres eran parte de una misma familia que sufrió los estragos de la dolencia pandémica, acentuada en Beni.

Después se supo sobre el proceso que debió atravesar la fondista cochabambina Vianca Pereira, quien contrajo la enfermedad en Brasil: fue al país vecino para realizar una maestría y finalmente tuvo que atender a pacientes. "Esto fue en abril. Luego de 10 días fui mejorando y comencé a correr con calma", contó.

El expesista Pedro Satt Razuk perdió 18 kilos en el proceso. Aquel que fue múltiple medallista y que dejó en alto al país en los Bolivarianos recordó: "Dios me permitió que nazca de nuevo. Él me dio la vida cuando pensaba que esto era lo último".

El boxeador cruceño Elvis Verastegui no escapó al contagio. Su fe se volvió más firme tras salir del coma inducido y mejorar. En una entrevista exclusiva con OPINIÓN, relató: "Dios me dejó con vida porque tiene un propósito conmigo y debo buscarlo". Espera ser dado de alta para luego donar plasma hiperinmune de forma desinteresada.

Esta semana, se conoció que el virus llegó a la División Profesional, con los casos positivos del jugador Moisés Villarroel y el estratega de Aurora, Julio César Baldivieso. El primero consiguió superar la enfermedad, aunque debe continuar con análisis para el respectivo seguimiento a sus pulmones. El Emperador aguarda en su casa, junto a los suyos.

El 10 de este mes, el diario Correo del Sur dio cuenta de un futbolista de Universitario de Sucre, de nacionalidad extranjera, que contrajo COVID-19, mientras que, en el transcurso de la semana, las redes sociales se convirtieron en el centro de mensajes y publicaciones de despedida hacia la figura del fisicoculturista Juan Monasterio, un gran referente en el ambiente. De acuerdo con un medio local, el extinto pereció siendo víctima de la enfermedad. No obstante, un familiar del mismo dijo que "no se hizo la prueba". "Como ahora está este virus, siempre piensan que es por eso", concluyó la fuente.