Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de septiembre de 2022
  • Actualizado 00:02

La Copa Intercontinental de Esgrima, el torneo a través de historias de Instagram que permitió que bolivianos afiancen lazos con internacionales

La Asociación local destacó la riqueza cultural y amistosa que supuso la concreción del evento virtual, que terminó ayer con la cochabambina Mariana Bustos dentro de una peleada final.
La esgrimista cochabambina Mariana Bustos, en la final de la prueba.  Crédito- Captura
La esgrimista cochabambina Mariana Bustos, en la final de la prueba. Crédito- Captura
La Copa Intercontinental de Esgrima, el torneo a través de historias de Instagram que permitió que bolivianos afiancen lazos con internacionales

Más allá de los números fríos y de las votaciones (ambos fueron favorecedores a la participación boliviana), una de las cualidades de la Copa Intercontinental de Esgrima fue la posibilidad de que los bolivianos consolidaran su roce amistoso con competidores de otras naciones.

La suerte de pacto en cuanto al intercambio de votos (algunos esgrimistas acordaron cruzar las votaciones) reflejó el buen ambiente. Y lo curioso fue que esta figura se dio entre participantes independientemente de sus nacionalidades, según contó la presidenta de la Asociación local, Janeth Siles.

Ese fue, quizás, el elemento más lindo del encuentro virtual, que se llevó a cabo en la plataforma de Instagram. Más precisamente, a través de las historias que duran 24 horas en dicha red social.

La modalidad del juego fue sencilla: el que más votos reunía iba superando las llaves.

La delegación tricolor, por determinación de la Federación Boliviana de Esgrima, se presentó únicamente con dos representantes en la modalidad de Espada: los cochabambinos Guillermo García y Mariana Bustos. Esta última accedió a la final, instancia que peleó ayer.

La decisión federativa de solamente incluir a dos esgrimistas no fue muy bien acogida por la Asociación del valle, considerando que la inscripción era abierta y sin costo. No obstante, el balance ha sido bueno.

“Los chicos hablaban entre ellos y se mandaban mensajes. Fue una forma bien linda de conocerse más e intercambiar votos, también. Fue interesante”, resumió Siles, mamá de la esgrimista Camila Torrico.

La dirigente espera que cuando comience la otra modalidad, la de Florete, se resuelvan las falencias. La sugerencia es que la Federación comparta el ranking oficial a nivel nacional.