Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 20 de junio de 2021
  • Actualizado 09:30

Chichita Arispe: “Estuve a punto de rendirme y dejarlo ahí, pero seguí”

La cochabambina, mejor velocista en 100 metros de Sudamérica, flaqueó en el confinamiento estricto. Aprendió a no subestimarse y acaba de batir un récord.

La velocista cochabambina Leticia Arispe.      Gentileza
La velocista cochabambina Leticia Arispe. Gentileza
Chichita Arispe: “Estuve a punto de rendirme y dejarlo ahí, pero seguí”

Si Leticia Arispe hubiera bajado los brazos y se hubiera dejado tentar por los temores cuando estos la invadieron en la cuarentena estricta, allá por abril de 2020, no habría sido posible su consagración como campeona sudamericana en los 100 metros lisos del Grand Prix Julia Iriarte de diciembre. No habría tenido la chance de subirse al podio y dejar como escolta a la chilena María Ignacia Montt, una destacada referente de la región en las pruebas de velocidad. Por fortuna, la atleta cochabambina se resistió a los fantasmas que suelen condicionar los pensamientos y no se separó de su pasión.

Claro que la frustración fue natural. La interrupción abrupta de sus entrenamientos y el desplome de un cronograma competitivo muy ansiado hicieron mella y dieron lugar al dilema, pero cuando las restricciones fueron más flexibles, su entrenador la incentivó a retomar las prácticas en el parque, Leti, de 21 años, aceptó y a partir de allí no hubo vuelta atrás.

Regresó con fuerza, compitió sin nada que perder en el Grand Prix Julia Iriarte y se alzó victoriosa. Ese fue el momento que le confirmó que la mentalidad con la que ingresó a la pista fue clave en el triunfo. “Solía subestimarme demasiado y siempre pensaba en que va a venir ella o la otra, que es súper crack. No obstante, esta vez fui a lo que saliera”.

Es más. Marcó récord nacional en la prueba de 200 metros lisos, en la Reunión Indoor del viernes 22 de enero. Dejó su sello con un tiempo de 25.06 segundos. Chichita (así la llaman cariñosamente sus amigos y padres) planea disputar unos Juegos Olímpicos de aquí a cuatro años. 

P: En el GP te fue muy bien. Aquello te dejó buenas sensaciones, pese a los altibajos del 2020…

R: Me siento muy feliz. El sacrificio de todos estos años dio frutos. Llegó la cuarentena rígida y esas cuestiones, el año pasado. Me frustré. Volví a entrenar. La verdad es que no esperaba mucho, pero logré bajar los 12 segundos, así como también en los 200 metros. Es algo que honestamente no veía venir. Esperaba repetir mi mejor marca, que era 12.24. Me salió mucho mejor (12.02).

P: ¿A qué se lo atribuyes?

R: Al cambio de mentalidad. Solía subestimarme y siempre pensaba en que va a venir ella o la otra, que es súper crack. No obstante, esta vez fui a lo que saliera. No corría relajada, que es lo que más se necesita en velocidad. No pude entrenar en mi terreno, es decir, en una pista. Lo hice y lo sigo haciendo en el parque Lincoln.

P: Ahora que te diste cuenta de que restando presión rindes más, ¿crees que has encontrado la fórmula?

R: Sí. Es complicado, algo que me llevó muchos años. La cuarentena, de hecho, me dejó esa enseñanza: puedes planificar todas las cosas, pero siempre habrá algo que no estará en tus manos. Debes tener un plan B. Agradezco mucho el apoyo de mis padres. Estuve a punto de rendirme y dejarlo ahí, pero seguí y combiné el deporte con los estudios y mi trabajo.

P: ¿En la cuarentena se dio ese dilema?

R: Sí. Mi entrenador me mandó un mensaje diciendo que iría al parque Lincoln, ya cuando se podía salir. Fui y poco a poco me regresó la disciplina que tenía antes de que llegara la cuarentena… ¡y con mucha más fuerza! Mi entrenador dice que puedes estar al 100% físicamente, pero si en lo mental no, entonces en la carrera ni en los entrenamientos te irá bien. Comencé a trabajar mucho ese aspecto en la cuarentena para no enloquecerme. Estando encerrados durante tanto tiempo, para nadie ha sido fácil. Intenté realizar ejercicios todos los días. Era lo único que me distraía.

P: Hemos ingresado a la segunda ola de la pandemia, ¿hay incertidumbre interna?

R: Las últimas semanas he estado con eso de qué hacer si determinan cuarentena rígida. El miedo, obviamente es volver a perder todo lo que recuperé. Por otro lado, está confirmado el Nacional Indoor, que será en febrero.

P: Seamos optimistas. Sé que tu sueño es llegar a unos Olímpicos.

R: Todos nos esforzamos para cumplir un objetivo. Uno de los míos es estar súper bien parada entre las top 5 de Sudamérica, y de ahí conseguir ir a unos Juegos Olímpicos en unos cuatro años. Si Dios quiere, se va a poder. Por fortuna, siempre combiné la universidad con el deporte. Sucede que muchos están a punto de ingresar a la universidad y abandonan bajo la excusa de que los estudios los consumen. Uno siempre debe saber combinar los horarios. Es sacrificado, pero vale la pena.

P: ¿Qué te has propuesto para 2021 en lo deportivo y lo personal?

R: En cuanto a mi vida personal, quiero obtener mi título oficial como abogada. En el atletismo, voy en busca de los récords en velocidad. Veremos qué tal nos va.

P: Tu padre es, quizás, quien más sigue tu carrera.

R: Sí, mis padres son los que me estuvieron motivando desde que empecé. Ingresé al atletismo con la idea de estar en forma, pero me comenzaron a llamar la atención las competencias. Mi papá fue el que me decía: “métele, tú puedes”.