Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de noviembre de 2022
  • Actualizado 12:08

Es campeón de kung fu y sale a la calle a vender masas: la historia de César

Practica el deporte desde hace siete años y ahora busca reunir fondos para representar a Bolivia en el Sudamericano. Según su relato, no es la primera vez que ofrece queques, con miras a un torneo.
César Fernández vendiendo queques para participar del Campeonato Sudamericano (i) RRSS. El joven campeón nacional de Kung Fu (d) CÉSAR FERNÁNDEZ.
César Fernández vendiendo queques para participar del Campeonato Sudamericano (i) RRSS. El joven campeón nacional de Kung Fu (d) CÉSAR FERNÁNDEZ.
Es campeón de kung fu y sale a la calle a vender masas: la historia de César

La fotografía de un joven vendiendo masitas con un cartel que rezaba: “Comprando un rico queque, me ayudas a viajar y competir" se hizo viral en redes sociales. El apoyo hacia el atleta y el descontento debido a la falta de soporte a deportistas no se hicieron esperar en los comentarios.

César Fernández Gutiérrez, de 21 años, es el muchacho protagonista de la imagen. Busca viajar a Buenos Aires, Argentina, para representar a Bolivia en el Sudamericano de Kung Fu Wushu. La competencia comenzará el10 de noviembre. 

"SORPRENDIDO"

César, estudiante de bioquímica y farmacia en El Alto, practica este singular deporte desde hace siete años, cuando quedó sorprendido ante la demostración de kung fu que otros deportistas hicieron en una ocasión en su colegio.

Animado por las acrobacias que vio aquella vez, convenció a sus padres para que le permitieran practicar este arte marcial, a pesar de que al inicio ellos creían que se trataba únicamente de golpes.

"Más que la técnica, aprendí a ser disciplinado, ser más constante y a superar día tras día, ya que este deporte es un estilo de vida", sostiene César en entrevista con OPINIÓN. Igualmente, para el joven, el kung fu es una ayuda para escapar del estrés y los problemas de la vida diaria, un arte marcial con el que se puede crecer espiritual y personalmente. 

Este fue un año bastante ajetreado para el deportista, que en junio participó del Torneo Nacional de Kung Fu, competencia en la que se coronó como campeón en la categoría de 56 kilos.

NO ES LA PRIMERA VEZ

Sin embargo, no es la primera que vende masitas para costear sus gastos y lograr ir a torneos internacionales. En julio fue seleccionado para viajar al Campeonato Panamericano realizado en Brasil, ocasión para la cual igualmente vendió queques junto a sus compañeros y entrenador para reunir el monto necesario.

Nunca recibió el apoyo de autoridades para representar a Bolivia, comenta. 

Ahora, tiene el objetivo de bajar de categoría (a la de 52 kilos) para participar en el Campeonato Sudamericano en Argentina, para lo cual está practicando  desde hace tres meses, entrenando a doble turno y llevando a cabo una estricta dieta que le permita perder peso. En ocasiones solo tiene que comer una vez al día e hidratarse.

SU MEJOR AMIGO

En el aspecto deportivo, su profesor, Mijail Peñafiel Condori, es su guía y mejor amigo.

"Él me motiva a seguir adelante y aconseja cuando hago mal, no solo en el aspecto deportivo", le asegura César a OPINIÓN.

El joven deportista se encuentra vendiendo queques en Ciudad Satélite, en el teleférico amarillo, a partir de las 19:00. Desea recaudar el dinero necesario para sus pasajes en autobús y costos de estadía y comida.