Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de febrero de 2024
  • Actualizado 10:39

Boliviana Jhoselyn Camargo logra el primer lugar en la Media Maratón de Medellín

La fondista paceña fue la ganadora de la prueba pedestre de 21 kilómetros que se llevó a cabo en suelo colombiano. Hizo un tiempo de 1 hora, 14 minutos y 14 segundos para ganar su categoría.
 
La paceña Jhoselyn Camargo, estudia Psicología y busca especializarse en salud mental para los deportistas. DICO SOLÍS-CORTESÍA
La paceña Jhoselyn Camargo, estudia Psicología y busca especializarse en salud mental para los deportistas. DICO SOLÍS-CORTESÍA
Boliviana Jhoselyn Camargo logra el primer lugar en la Media Maratón de Medellín

Hay más buenas noticias para el atletismo boliviano. La atleta Jhoselyn Camargo se sube a lo más alto del podio en Colombia, conquistando la Media Maratón de Medellín 2023, este domingo.

Este logro se da una semana después del gran triunfo de Héctor Garibay en México, ganando la Maratón de CDMX.

La fondista paceña se impuso en la competencia pedestre al superar los 21 kilómetros de su categoría con un tiempo de 1 hora, 14 minutos y 14 segundos (1h14’14’’), informó Unitel.

ATLETA DE ´PIES DESCALZOS´

Jhoselyn Yessica Camargo Aliaga (La Paz, 1996) comenzó corriendo descalza, mientras jugaba fútbol, pese al frío paceño. Se sentía más cómoda así, sintiendo la tierra en las plantas de sus pies, quizá como una suerte de conexión energética. 

“Tampoco conocía las zapatillas para competir, porque hay una para cada especialidad. En esos tiempos desconocía, pero yo me sentía muy cómoda así”, recuerda la mujer más destacada en atletismo de Bolivia, en una anterior entrevista con la Revista Así de OPINIÓN (agosto, 2022). 

Poseedora de nueve récords nacionales en diferentes pruebas atléticas, el éxito no siempre estuvo de su lado. Trabaja desde los 16 años. No le tiene miedo a nada. Ha recolectado botellas plásticas, fue niñera, vendía en tiendas o ayudaba a su mamá. Todo lo que le permita sustentarse económicamente, seguir sus estudios y, sobre todo, poder entrenar. 

Hacer una carrera deportiva en Bolivia, que no sea como futbolista, es un trabajo casi siempre solitario y marcado por el olvido estatal.  

Pero, para atletas como Jhoselyn, que han conseguido todo el reconocimiento por mérito propio, las recompensas van más allá de quedar en los primeros lugares del podio. “Ha valido la pena para mí y para las personas que siempre estuvieron a mi alrededor apoyándome. Tal vez para algunos sea superficial, vean solo la medalla, pero no saben todo el esfuerzo que está puesto detrás del resultado. Es un triunfo personal”. 

La joven se crio en un hogar de mujeres. Su madre, Paola, y su hermana, Anel, son su familia. Viendo a su mamá aprendió a valorar el trabajo y el esfuerzo, a veces doble, que se debe poner para conseguir lo que uno desea.