Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 19 de octubre de 2021
  • Actualizado 08:46

El Atlético recibe al Chelsea, en el estadio Nacional de Bucarest

Una sesión de práctica del Atlético. EFE
Una sesión de práctica del Atlético. EFE
El Atlético recibe al Chelsea, en el estadio Nacional de Bucarest

Ya de por sí el rival en los octavos de final de la Liga de Campeones, el Chelsea, es exigente para el Atlético de Madrid, que compite esta tarde (16:00 hora boliviana) contra él y las circunstancias en Bucarest, lejos de su territorio, mermado por las bajas, en duda por los resultados y enfrentado con la adversidad. El técnico Diego Simeone ha reubicado en ese sector a Marcos Llorente, un recurso indudable en cualquier parte del terreno, también en el carril derecho, pero sin todo el esplendor de la llegada, el desborde, los goles, las asistencias y el protagonismo que tiene más arriba; en el interior derecho, en el extremo o en la delantera.

En ese panorama (también son baja Héctor Herrera, por quinto duelo seguido por la Covid-19, y José María Giménez, lesionado), Llorente apunta de nuevo al lateral en el esquema de Simeone, en el que se prevé a Jan Oblak, Stefan Savic, Felipe Monteiro, Mario Hermoso, Saúl Ñíguez, Koke Resurrección, Geoffrey Kondogbia, Thomas Lemar, Joao Félix y Luis Suárez, ya sea en un 5-3-2 o en un 4-4-2.

El Chelsea de Thomas Tuchel tendrá una dupla con Abraham arriba y Mason Mount en el otro costado, aunque el técnico cuenta con calidad de sobra con Kai Havertz, aún sin explotar, Christian Pulisic, siempre tocado físicamente, y Hakim Ziyech, que no acaba de asentarse, pero que sabe lo que es hacerlo muy bien en Champions.