Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 12 de abril de 2021
  • Actualizado 02:25

Ojeda, de Wilster a ser fichado en la primera división del fútbol argentino

A los 30 años se sumó a Platense. En agosto de 2020 se había sumado al Aviador cochabambino para afrontar la Libertadores. 
Luis Ojeda, presentado por Platense. CAP
Luis Ojeda, presentado por Platense. CAP
Ojeda, de Wilster a ser fichado en la primera división del fútbol argentino

En las últimas horas, el fútbol argentino sorprendió con un nombre: el de Luis Ojeda, el portero que hasta fines de 2020 militó en Wilstermann. Sí. El meta de 30 años fue anunciado ayer como quinta incorporación del Club Atlético Platense (CAP), equipo que forma parte de la primera división de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y se arma, a horas de que el mercado de pases cierre en la nación limítrofe.

Ojeda pasó, de esta forma, de lucir la camiseta del Aviador cochabambino a ponerse la casaca del conjunto Calamar, que se alista para enfrentar la temporada en el torneo local.

Hay que recordar que el arquero arribó a Cochabamba el 22 de agosto de 2020. Entonces, su llegada causó expectativa en el público wilstermanista, que entendía que el argentino se constituía en una opción salvadora para reemplazar al paraguayo Arnaldo Giménez, lesionado. Minutos después de pisar la Llajta, Ojeda confesó que era un "desafío" personal reforzar al Rojo, que en ese momento se enfocaba en la Copa Libertadores.

En diciembre, el meta dio por finalizado su vínculo contractual con el equipo capiteaneado por Cristian el Pochi Chávez, luego de la eliminación que sufrió Wilstermann en el torneo continental. Esa fue su misión. Debido a las condiciones que mostró en su breve paso por la institución, a dirigencia lo volvió a tener en el radar a inicios de este año, cuando la renovación con el Pipo Giménez adquirió tintes de complejidad debido al aspecto económico.

Su desempeño en el compromiso de vuelta frente al Atlético Paranaense de Brasil, que terminó en tablas (0-0) en la fase de grupos, fue un indicador positivo para que Wilster lo pretendiera una vez más, ante la dificultad de asegurar a Giménez. Está claro que esa chance quedó por los suelos. Ahora, el exaviador es un calamar.