Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 29 de mayo de 2020
  • Actualizado 15:52

La abuela y la tía de Ríos hornean panes y el futbolista los reparte en bicicleta

Todas las mañanas, el jugador de Aurora y su familia producen el alimento. Lo llaman por teléfono y él mismo lleva las bolsitas hacia las viviendas de los más necesitados de su zona, en Santa Cruz.

Gabriel Ríos, jugador de Aurora, listo para llevar el pan a los más necesitados.

Crédito: GENTILEZA GABRIEL RÍOS
Gabriel Ríos, jugador de Aurora, listo para llevar el pan a los más necesitados. Crédito: GENTILEZA GABRIEL RÍOS
La abuela y la tía de Ríos hornean panes y el futbolista los reparte en bicicleta

Gabriel Ríos no cruzó los brazos, no se quedó esperando a que se levante la cuarentena para ayudar al de al lado y, aún con las limitaciones propias que conllevan el confinamiento y las restricciones, está presto a ser solidario activamente y no solo desde el discurso.

Durante las pasadas horas, hubo dos imágenes del jugador de Aurora que se hicieron virales en las redes sociales. En ellas se lo ve munido de panes, guantes sintéticos y muy animado en la tarea del horneado.

Las fotografías posteadas provocaron las felicitaciones de los usuarios, que aplaudieron la buena voluntad del delantero. Con ellas, Gabriel invitó a todos aquellos que supieran de algunas personas carenciadas a darle información, para así llegar con el alimento. Sin embargo, lo que dichas imágenes no “contaron” es que la mujer que aparece al lado es su abuelita y que el futbolista, la señora de la tercera edad y su tía son quienes se encargan de la fabricación de los panes.

En una entrevista con OPINIÓN, el jugador contó que, además, carga con otra tarea: repartirlos entre Radial 26 y 27 del cuarto anillo, en Santa Cruz. Apenas recibe un llamado o mensaje por el WhatsApp, Gabriel se coloca un barbijo, los guantes y toma su bicicleta para llevar la comida al destino.

Preocupado por la suerte que puedan a correr tanto él como el resto de los jugadores de la División Profesional en cuanto al golpe en el bolsillo, el atacante celeste pide que aquellos “que más tienen” donen. “Ahora no hay ni ricos ni pobres. Esta enfermedad le puede tocar a cualquiera. Tratemos de ayudar”.

P: Los clubes van colaborando y promocionando campañas, ¿cómo lo haces desde tu lugar?

R: Fue una iniciativa, viendo la necesidad que están pasando. Más que todo, por acá, por mi zona, por mi barrio. Estoy tratando de ayudar a las personas que realmente lo necesitan. Me nació a mí la idea. La que hornea es mi abuela. Ella y mi tía. Me escriben  por WhatsApp, me dan su ubicación y yo voy. Entrego el pan personalmente en bicicleta. Intento ir rápido y volver a casa.

P: Independientemente de ello, imagino que también ustedes, como jugadores, se encuentran pendientes de la reunión de la Federación Boliviana de Fútbol, ¿cierto?

R: Así es. Tenemos familia, hijos y deudas que pagar. Esperemos que tomen una buena decisión para ambas partes (clubes y futbolistas). Sabemos cómo es la situación y lo que estamos atravesando. Tenemos hogares que mantener. Primero, superemos el COVID-19. Si vuelve el fútbol, que los clubes empiecen a generar.

P: ¿Cómo vives esto de la pandemia?, ¿el miedo es inevitable?

R: La cosa es no salir, no estar entre mucha gente que no conoces, eso. Cuando toca hacer las compras, hay que ir bien precavido, con guantes y  barbijo. Al retornar, directo a bañarnos y (poner) a lavar la ropa. Tampoco debemos dejarlos salir a los abuelos porque son los más propensos.

P: Te fuiste a tiempo a Santa Cruz, antes de la cuarentena…

R: Sí, gracias a Dios, con un amigo me vine ese mismo día que declararon la cuarentena. Estaba solo en Cochabamba, vivo solo allí. Ahora me encuentro con mis abuelos. Tengo mellizos de 12 años.

P: ¿Ya se adaptaron a entrenar por el Zoom?

R: Sí, tratamos de no colapsar esa página. He visto que varios clubes también la están usando, ja. Más bien, a la tarde no hay mucho congestionamiento y entrenamos bien.

P: ¿Qué es lo esencial en momentos como estos?

R: Que la gente disfrute de su familia, ya que muchos trabajan todo el día y no ven a sus hijos. Cuidarse también es importante, esto no es chiste. Si no lo haces, (el virus) te puede llevar a la muerte, como estamos viendo en otros países. Lo que queda es tomar recaudos.

R: Cuando comenzó a hablarse del coronavirus, ¿te pareció algo lejano?

P: Cuando vi que ya estaban ellos mismos (China) comenzando a construir sus hospitales en 10 días, se veía venir que iba a ser una pandemia.

P: ¿Cómo crees que estamos para hacerle frente, considerando que países desarrollados se han visto colapsados?

R: Estamos muy atrasados en eso de hospitales y medicina. Ahora, cuando pasan las cosas, recién toman precauciones. Esperemos que no llegue a mayores porque ya van por los 200 casos en Bolivia.

P: Y Santa Cruz es el departamento con más casos…

R: Así es. Hay mucha gente inconsciente. Ante la necesidad salen, pero no toman recaudos. Eso es lo más triste. No sabemos dónde está el virus. Si sales, luego debes ir directo a la ducha. Por ejemplo, nosotros nos comunicamos con los vecinos desde la reja. De lejos nos hablamos.

P: Siempre existen recursos y voluntad para dar una mano, ¿verdad?

R: Claro. A la gente que tiene posibilidades le digo que tratemos de ayudar a la que no tiene y que vive del día a día. Ahora no hay ni ricos ni pobres. Esta enfermedad le puede tocar a cualquiera. Intentemos ayudar.

P: Un dirigente de la Federación se redujo el sueldo, ¿te enteraste?

R: Ha sido una buena acción. Que esa parte del dinero vaya para una donación o a la persona necesitada. Eso sería espectacular.