Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 23 de octubre de 2021
  • Actualizado 03:05

Un crack “al descubierto” y más abandonos que en el rally de 2017

El año pasado, 11 de 15 pilotos llegaron a la meta. Esta vez, solo 4 de 12 lo hicieron. El Chavo no mejoró su actuación anterior y se retiró por ruptura de chasis, mientras que la única mujer boliviana del raid, Suany Martínez, aún no logra acabar un Dakar. Daniel Nosiglia subió 11 casillas con respecto a la edición 39.
Un crack “al descubierto” y más abandonos que en el rally de 2017





De los 15 bolivianos que compitieron en el Dakar 2017 (que pasó por Argentina, Bolivia y Paraguay), 11 cruzaron la meta. Distinto fue lo acontecido en 2018. La comunidad nacional que radica en la provincia argentina de Córdoba pudo corear cuatro veces los nombres de nuestros representantes.

Se dio gracias a la actuación de un hombre llamado Daniel Nosiglia (motos), que pasó de ser un debutante de 2017 a un crack “al descubierto” (KTM quiere ficharlo) capaz de terminar en el puesto 13, rozándose entre los mejores del mundo. También Marco Bulacia (autos) arribó a la meta. Lo hizo en la casilla 14. Significó su mejor performance personal y, precisamente, en el último raid de su vida. El año pasado, el cruceño culminó en el escalón 20. Leo Martínez (quads), quien se convirtió en una suerte de “héroe” repentino de los cibernautas tras pedirle al presidente Evo Morales que se respete la Constitución, esta vez no abandonó como en la versión pasada. Concluyó como 23, seguido por el paceño Hernán Paredes, que en su primera incursión logró ser más fuerte que la travesía, calificada como la más dura de Sudamérica.

Al Chavo Salvatierra no le fue bien. El año pasado estuvo a un peldaño del Top 10 (fue 11) y ahora se retiró. Walter Nosiglia, ganador de etapas históricas en su presentación anterior, desistió este año por un problema pulmonar, mientras que Suany Martínez, la única mujer boliviana en el Dakar, volvió a abandonar en su segunda actuación.



La “manada” presenta dos cachorros con ferocidad

Inicialmente, el país conoció (y abrazó) la figura de Walter Nosiglia, el Lobo del Desierto que apareció para pintar de orgullo la bandera. Consolidada la humanidad de un chuquisaqueño con apodo de animal, salieron al frente sus dos “cachorros”: Daniel y Walter Jr., los muchachos que plasmaron su segunda participación en el Dakar y que se constituyen en los sucesores del hombre fuerte.

Daniel ha sido, sin dudas, el mejor de los 12 representantes nacionales inscritos en la competencia de este año. No solo mejoró lo hecho en 2017, cuando registró su apellido en el escalón 24, sino que también se ganó la admiración y el interés del equipo europeo KTM, que quiere tenerlo en sus filas selectas.

Dani acabó este Dakar en el puesto 13, lo que supone que escaló 11 colocaciones con 12 meses de experiencia. Walter Jr., por su lado, experimentó una caída que lo obligó a abandonar. De todos modos, irá por más.

DATOS

• NOMBRES:

Daniel, Walter Jr. y Walter Nosiglia

• DAKAR 2018:

Daniel (puesto 13), Walter Jr. y Walter se retiraron