Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 08:39

Universidad de Madrid publica una monografía del grupo de cine Ukamau

Foto de archivo del cineasta boliviano Miguel Hilari.
Foto de archivo del cineasta boliviano Miguel Hilari.
Universidad de Madrid publica una monografía del grupo de cine Ukamau

La revista especializada en cine Secuencias, dependiente la Universidad Autónoma de Madrid, ha dedicado su más reciente publicación (un número doble) al grupo cinematográfico Ukamua, la primera escuela fílmica del país que tiene como director a Jorge Sanjinés.

“El empeño de esta fascinante selección de artículos es otorgar un mayor peso a las perspectivas descolonizadoras y feministas en la exploración de las prácticas de este colectivo fílmico, ya que el prestigio de Jorge Sanjinés ha eclipsado otras lecturas posibles del grupo”, señala un comunicado de prensa.

La publicación, que puede ser leída en línea y de forma gratuita (https://revistas.uam.es/secuencias) cuenta con seis artículos, tres entrevistas; además de reseñas de libros, DVDS y plataformas en línea.

Uno de los ensayos que contiene el número, “Reflexiones sobre el lenguaje a partir del plano secuencia integral”, está escrita por el cineasta boliviano Miguel Hilari. En el texto, el director de “El corral y el viento” y “Compañía” analiza el recurso cinematográfico de Sanjinés, desarrollado principalmente en “La Nación Clandestina”, concebido por los realizadores y leído por los críticos como una traducción entre distintos sistemas conceptuales: la cosmovisión andina y el lenguaje cinematográfico.

“La experiencia andina del tiempo debería ser traducida de la mejor manera a la forma cinematográfica. El plano secuencia integral fue creado asumiendo que en los andes la concepción del tiempo es radicalmente opuesta a la concepción del tiempo en occidente. La oposición entre la circularidad del tiempo andina y la linealidad del tiempo occidental, junto a la localización del pasado adelante y el futuro atrás en el idioma aymara, probaría la necesidad de una traducción audiovisual.  El texto busca poner en duda la existencia de concepciones del tiempo absolutas y opuestas y examina metáforas espaciales para referirse al tiempo en el aymara. De esta manera, es cuestionada una autenticidad construida sobre una cosmovisión entendida como fundamentalmente ajena”, se lee en el resumen del artículo.

En el documento, Hilari cuenta cómo en los años sesenta, Sanjinés y el grupo Ukamau comenzaron un largo proceso de desarrollo de un cine revolucionario, “al servicio de los intereses del pueblo, que se constituye en instrumento de denuncia y de clarificación, que evoluciona integrando la participación del pueblo y que se propone llegar a él». Sin embargo, a pesar de presentar un contenido coherente, Sanjinés encuentra problemas en la forma, en una manera pertinente de transmitir su mensaje.

Para llegar a su público destino, relata Hilari, Sanjinés y su equipo de producción intentaron diferentes métodos técnicos. Uno de ellos es el cambio de un protagonista individual por uno colectivo, la recreación de hechos verídicos con los mismos protagonistas, la incorporación de un narrador que anticipe los hechos destruyendo la intriga y la superación del fraccionamiento y del primer plano a través del plano secuencia. No obstante, el método más simbólico y desarrollado por el autor es el plano secuencia integral, técnica sobre la que Sanjinés publicó un ensayo mientras filmaba la película.

“En los últimos 30 años, tanto el director como una gran mayoría de la crítica cinematográfica han coincidido en la importancia de este procedimiento como mecanismo de traducción del sistema de pensamiento andino al lenguaje cinematográfico”, escribe Hilari.

En la sección de entrevistas, destaca la realizada a Cergio Prudencio, compositor de “La Nación Clandestina”. En el intercambio de ideas, indicó que trabajar con Ukamau significó el descubrimiento de un país visual, sonoro, social y muy fuertemente político.