Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 25 de septiembre de 2020
  • Actualizado 02:45

Trágico final de un patriota que luchó por Bolivia

Homenaje, a una semana de la muerte, del poeta, ingeniero y catedrático Armando Sánchez Velásquez, presidente de la Sociedad de Escritores de Bolivia y exvicerrector de la Universidad Tomás Frías de Potosí.

El escritor e ingeniero Armando Sánchez con su última publicación, “Potosí, el mayor potencial turístico de Bolivia”.  EL POTOSÍ
El escritor e ingeniero Armando Sánchez con su última publicación, “Potosí, el mayor potencial turístico de Bolivia”.  EL POTOSÍ
Trágico final de un patriota que luchó por Bolivia

Un trágico accidente ocurrido la madrugada del miércoles 15 de julio del 2020 arrebató la vida de un insigne potosino que luchaba en vida por los intereses de nuestro país, al que siempre consideró digno de un mejor destino.

El ingeniero, escritor, poeta y docente universitario Armando Sánchez Velásquez, de 85 años, salió de su domicilio cerca de la avenida Blanco Galindo (kilómetro siete) la madrugada del fatídico día, con el objeto de cobrar su pensión. Lo hizo a bordo de su antiguo y pequeño Toyota que conducía diestramente casi todos los días. Aparentemente, no se percató, por la poca visibilidad, de que un enorme camión se encontraba en su camino, contra el que se estrelló con fuerza. Pese a los daños que sufrió su vehículo, don Armando, según testigos presenciales, tenía heridas en la cabeza y en la cadera, “pero estaba consciente”. Tras recorrer por diferentes hospitales, sus parientes lograron hacer que lo atendieran en el hospital Viedma, donde los facultativos aseguraron que el profesional se recuperaría y aconsejó a sus familiares retirarse a esperar hasta que le curen las heridas. Sin embargo, después de unas horas, el hermano del accidentado, el doctor Luis Sánchez Velásquez, recibió una llamada telefónica, dando cuenta que don Armando sufrió un inesperado y fulminante paro cardiaco.

El ingeniero Sánchez Velásquez, miembro de un conocido club del libro de esta ciudad, criticó duramente a fines del año pasado a los candidatos oficialistas y opositores, por su “falta de visión frente a los problemas que nuestro país necesita resolver”.

Asevero, por ejemplo, que, frente a los incendios en el oriente boliviano, a ningún candidato se le ocurrió proponer una solución pragmática y efectiva.

Dijo: “No administramos con inteligencia nuestro territorio fronterizo, mientras los extranjeros disponen de carreteras asfaltadas para saquear nuestros recursos. Bolivia precisa verdaderos patriotas, diplomáticos de carrera, así como políticos inteligentes y honestos”.

Don Armando dejó como legado su reciente libro “Potosí, el mayor potencial turístico de Bolivia”, en el que obsequia al lector imágenes del salar de Uyuni, la belleza del gran Cerro Rico, así como las lagunas de incomparables colores de origen volcánico. “El departamento de Potosí --decía el ingeniero-- guarda una herencia ancestral en bajos relieves, pinturas rupestres, incomparable música y es cuna de instrumentos típicos como el charango que debería convertir a la Villa Imperial de Potosí como la verdadera capital folclórica de Bolivia”.

Sánchez Velásquez estudio Ingeniería Agropecuaria en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y fue catedrático en varias casas de estudios superiores del país, recibiendo diversos premios por su trabajo de investigación, sus obras literarias y por su participación en organizaciones activistas que luchan por la superación y el bienestar de los bolivianos. ¡Reine la paz en la tumba de don Armando!