Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de julio de 2021
  • Actualizado 10:29

‘Reina del Sur’ retorna a Bolivia al mapa audiovisual de la cocaína

Desde el “Scarface” de Al Pacino hasta la serie de HBO “Vynil” han hecho referencias al país como distribuidor de “droga con alto nivel de pureza”. 

Kate del Castillo como Teresa Mendoza en la segunda temporada de “La Reina del Sur”. TELEMUNDO
Kate del Castillo como Teresa Mendoza en la segunda temporada de “La Reina del Sur”. TELEMUNDO
‘Reina del Sur’ retorna a Bolivia al mapa audiovisual de la cocaína

Si hay una palabra con la que el imaginario cinematográfico mundial, y principalmente hollywoodense, relacione a Bolivia es sin duda la cocaína. Desde el distribuidor Alejandro Sosa de Tony Montana (Al Pacino) en “Scarface” (1982), hasta Sean Penn desayunando un “alimento saludable boliviano”, el país ha mostrado servir como locación sobre una producción audiovisual de drogas. 

La noticia de la llegada de Kate del Castillo junto al equipo de filmación de Televisa para filmar una tercera temporada de la “narconovela” “La Reina del Sur” sigue esta tendencia y visión internacional. La actriz mexicana interpreta a la mafiosa Teresa Mendoza, contando su vida desde sus inicios como una ingenua mujer novia de un mexicano involucrado en el mundo del tráfico de drogas, hasta el proceso de convertirse en la líder de un cártel.

En esta tercera entrega de la popular serie (la más cara de Televisa), parece ser que la reina expandirá su red de narcotráfico hasta Bolivia, donde se informó que grabará en El Alto, La Paz, Potosí y Oruro, Colombia (donde ya se rodó) y México. El español Arturo Pérez-Reverte volverá a participar de los guiones, al estar basada la novela en su libro de nombre homónimo y está previsto que el equipo de producción mexicano estas tres semanas en el país.

El cortometraje nacional “Boliwood” (2015), dirigido por Sergio Bastani y editado por Dennise Arancibia (“Las malcogidas”), es una prueba de, al parecer, la inseparable relación de Bolivia-cocaína. El cineasta reúne cortes de varias películas estadounidenses e internacionales donde se habla de Bolivia para ofrecer la visión que tienen del país. Si bien existen referencias al lago Titicaca o su “remota ubicación” (como en “Butch Cassidy and the Sundance Kid”) , las imágenes más recurrentes junto a la palabra Bolivia son personajes inhalando cocaína y haciendo referencia a su “pureza”.

“¿Es buena?”, “Sí, sí, el tipo dijo que era boliviana pura”, dialogan dos personas antes de drogarse en la película “Jack Goes Boating” (2010), protagonizada y dirigida por Philip Seymour Hoffman. En otro corte, Sean Penn acaba de darle “un jale”, mientras que Kevin Spacey, interpretando a un productor de Hollywood, le pregunta si siempre tiene que despertarse con un “alimento saludable boliviano”.

La “calidad de la cocaína boliviana” también se intenta resaltar en el filme para televisión “Carlito’s Way: Rise to Power” (2005), una precuela de la obra de Brian De Palma, donde actúa el rapero P. Diddy, a quien un dealer le ofrece un polvo blanco “clase a boliviano, que volará la piel de tu (su) abrigo”. El ejemplo más popular de esta relación sea tal vez el personaje Alejandro Sosa, el principal socio de Scarface, y cuyo papel es una referencia al narcotraficante real Roberto Suárez Gómez.