Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 13 de diciembre de 2019
  • Actualizado 11:53

Ramón Rocha discute sobre su máxima obra

“El run run de la calavera” (1986) es una de las 15 novelas fundamentales de Bolivia.
El escritor Ramón Rocha Monroy.
El escritor Ramón Rocha Monroy.
Ramón Rocha discute sobre su máxima obra

El reconocido escritor  y periodista cochabambino Ramón Rocha Monroy, junto a Editorial Santillana, discutirá sobre su máxima obra, ganadora del prestigioso Premio Erich Guttentag, “El run run de la calavera”, en el salón Adela Zamudio en la Feria Internacional del Libro Cochabamba (FIL), a las 20:00 horas. 

La primera edición de “El run run de la calavera” fue publicada el año 1986 por la editorial Los Amigos del Libro. El relato contiene dos partes, la primera empezó a escribirse desde el año 1983, al retorno de la estadía  que tuvo el autor en México a raíz de un exilio; para posteriormente,  en las siguientes dos ediciones ser difundidas en diversos periódicos nacionales. La novela fue ganadora del segundo lugar del Premio Erich Guttentag, que se transformó con el tiempo en el Premio Nacional de Novela. Del mismo modo, el libro fue catalogado dentro de las 15 novelas fundamentales en la literatura boliviana. 

“El run run de la calavera” es una novela que habla de la relación entre los vivos y los muertos, esa leve división entre la vida y la muerte. El libro tiene una notoria influencia de las costumbres que tiene la sociedad mexicana en torno a la muerte; eso se puede  ver en la evidente referencia hacia la Catrina. “Es una novela liviana, alegre, con una perspectiva muy amable y colorida de la muerte, parecida a la visión mexicana, que es una colorida  y nada trágica. En este sentido, mi novela ha sido pionera en tocar ese tema desde ese punto”, mencionó Rocha. 

En la novela se describen platos gastronómicos de Pocona (lugar donde se desarrolla la novela), hierbas típicas y elementos que se utilizan en la preparación de comidas del Valle Alto de Cochabamba. Asimismo, se relata la costumbre de Todos Santos. Sin embargo, como menciona el autor, la intención de la novela no es retratar las costumbres del pueblo poconeño ni resaltar la tradición. 

El autor inició su carrera literaria recibiendo el Gran Premio Ensayo Sesquicentenario de la República en el Concurso Franz Tamayo por Pedagogía de la Liberación el año 1975.Posteriormente fue ganador del Premio Nacional de Novela Erich Guttentag en dos ocasiones, por sus obras “El run run de la Calavera” de 1983 y “Ando Volando Bajo” de 1996. Asimismo, ganó el Premio de Novela Alfaguara, también en dos ocasiones con sus novelas “La Casilla Vacía” el 1997, “Potosí 1600” el 2002, y “¡Qué solos se quedan los muertos!” en 2006.