Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 18 de septiembre de 2021
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Pepita Cardona una vida dedicada a la difusión del arte musical boliviano

Pepita Cardona una vida dedicada a la difusión del arte musical boliviano
• Alfredo Soliz Béjar



La sabiduría popular nos enseña que los pueblos que no honran a sus artistas corren el peligro de olvidar su historia y perder su identidad.

Una vez más se pone en evidencia el olvido al que están sometidos los artistas bolivianos, esta vez fue la recientemente fallecida Pepita Cardona, quien conoció la ingratitud del público y las autoridades.



Pepita Cardona



En la historia de los cultores de la música boliviana, fueron pocas las mujeres que renunciaron al derecho de ser madres, por una noble causa, la de dedicar todo su tiempo y energía a la difusión de nuestro arte musical. Esa virtud corresponde a Doña Josefa Cardona Valverde, una hermosa dama que nació en la población de Vallegrande el 10 de abril de 1925, que desde temprana edad, en ese apacible rinconcito de nuestra Patria, su cálida y hermosa voz se mezclaba con el trinar de las aves y el murmullo del cauce de los ríos, animada por los amigos y parientes, la familia, decidió enviarla a la pequeña Josefa, a la ciudad de La Paz. Tenía 12 años cuando ingresó al colegio Santa Ana, donde siendo parte del coro del establecimiento, visitó el Palacio de Gobierno, que el entonces presidente, Cnl. Germán Busch, admirando el talento y la calidad expresiva de esta precoz niña dispuso una beca en el Conservatorio Nacional de Música.

Por 1943, Josefa Cardona, ingresó a trabajar en Radio Illimani, fue una de las primeras voces femeninas en la locución, se la conocía como “la voz de la sonrisa”. Más tarde el Gral. Enrique Peñaranda, presidente de la República, la benefició con una beca de estudio esta vez, al Conservatorio de Buenos Aires, donde estudió canto y comunicación, alternando sus estudios se representaba en Radio El Mundo cantando nuestra música boliviana, y a modo de retribuir las atenciones que recibía, también interpretaba algunos tangos.

De vuelta a la Patria, retomó sus actividades artísticas y de locución en Radio Illimani, hasta aquel trágico día del 21 de julio de 1946, cuando fue testigo del asalto a las instalaciones de la emisora del Estado y la caída del gobierno del Tcnl. Gualberto Villarroel.

Repuesta de esa amarga experiencia, ingresó a Radio Nacional, a trabajar como locutora, y continuar difundiendo la música boliviana. Cuando esta emisora, envió su elenco artístico a Buenos Aires para presentarse en Radio El Mundo y realizar la grabación de música popular boliviana en el sello Odeón, las vocalistas eran Yola Rivero y Pepita Cardona, que desde entonces éste sería el nombre artístico de esta extraordinaria artista boliviana.



Difundiendo música



Por 1954, Pepita Cardona, fue parte del conjunto 31 de Octubre, integrado por Jorge Montenegro, Sergio Suárez, Roberto Cabrera y Hugo Sevillano, este conjunto fue designado por el Gobierno, para realizar un viaje a la República de Venezuela, y cuando sólo quedaban tres días para realizar el viaje, problemas de orden familiar impidió que Jorge Montenegro acompañara en la gira, conocida la habilidad que poseía el polifacético Fabián Humberto Flores Espinosa, artísticamente conocido como Tito Yupanqui, que orgulloso ostenta el nombre del creador de la imagen de la Virgen Morena del Lago Sagrado, Francisco Tito Yupanqui, cuya data corresponde a 1583, fue invitado para integrarse al conjunto, rápidamente se puso al corriente del repertorio musical; Después de realizar importantes presentaciones, este grupo musical se desintegró, quedando sólo Pepita Cardona y Tito Yupanqui, quienes decidieron la creación del dueto de voces e instrumentos más importantes de nuestra historia musical.



“Tito Yupanqui”



Fabián Humberto Flores Espinosa, nació en la región de Copacabana, departamento de La Paz, el 20 de enero de 1931, hijo de padre aymara y madre quechua, desde niño fue un inquieto escultor en greda, fue estudiante del colegio Ayacucho, su vocación por el arte le llevó a estudiar a la Escuela de Bellas Artes, más tarde becado por la Fundación Eva Perón, asistió a la Escuela Superior de Bellas Artes en Buenos Aires, hábil ejecutante de varios instrumentos de cuerda, viento y percusión, fue creador de un estilo único y natural en el canto, en el rasgueado del charango, como en la ejecución de la quena la concertina y el arpa, Tito Yupanqui también es reconocido como un excelente concertista en guitarra habiendo asistido a varios conciertos en Europa y Latinoamérica de cuya experiencia, tiene grabadas “Arpegios de América” “Hitos y Mitos” “Viva Bolivia”, “Bolivia y su Música”, “Impresiones Andinas”, “América tiene Sabor”, “Cantos de América” y Fantasía Aymara”, entre las que se citan varias obras de la música clásica y composiciones musicales de su inspiración.



• Alfredo Soliz Béjar, es presidente de la Fundación Cultural A.S.B.