Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de febrero de 2023
  • Actualizado 19:38

Observan dos demoliciones hechas en el Cementerio General

Denuncian que estructuras eran patrimoniales y podían repararlas. Red Iberoamericana notifica a la Alcaldía. Autoridades tienen respaldo técnico y justifican riesgo de desplome.
Restos de bloques demolidos en el Cementerio General de Cochabamba. DICO SOLÍS
Restos de bloques demolidos en el Cementerio General de Cochabamba. DICO SOLÍS
Observan dos demoliciones hechas en el Cementerio General

La demolición de dos bloques del Cementerio General de Cochabamba desata polémica. La Administración del camposanto tiene un informe técnico que respalda el derribo de las estructuras y advierte que había riesgo de desplome. En contraposición, una especialista en patrimonio denuncia que las obras debieron ser reparadas, considerando que eran patrimoniales.

“(…) Un siglo de historias de familias cochabambinas” fue demolido. La arquitecta especializada en patrimonio, Patricia Dueri, denunció que uno de ellos era el “Bloque Patrimonial 27”, donde había nichos perpetuos de finales de los siglos XIX y XX. Mostró fotografías de uno que data de 1920.

Dijo que la Municipalidad procedió de esta manera, a pesar de que el camposanto cochabambino está protegido por dos normas. Una municipal, la Nro. 503/2019, que lo declaró patrimonio arquitectónico, histórico y cultural, “colocándose una placa a la entrada del cementerio que acredita dicha declaratoria”. Y otra departamental, la Ley Nro. 868, del 23 de octubre de 2018.

Al respecto, el director de Cultura de la Alcaldía de Cochabamba, José Ayaviri, mostró un documento técnico que respalda ese procedimiento.

Explicó que en abril de este año un equipo inspeccionó los bloques y corroboró que era “imposible” realizar tareas de mantenimiento, debido a un “deterioro avanzado” que podría desencadenar su colapso en cualquier momento.

En respuesta, Dueri dijo que la estructura fue construida en el siglo XIX, “con tecnología de bóvedas de ladrillo pastelero”. Además, poseía fotografías de aquella época.

Ayaviri insistió, con base en el informe técnico respaldado por el Departamento de Patrimonio Territorial, que “tanto los materiales, como los sistemas constructivos (de los bloques) son contemporáneos”. Mostró fotografías de la obra en las que se divisaban ladrillo gambote, cimientos de piedra y revoque de yeso, entre otros materiales que tenía.

Dueri insistió en que no había daño estructural y, en su criterio, los deterioros se podían reparar “fácilmente”, ya que fueron causados por la exhumación de restos.

Ayaviri dijo que el tercer elemento que motivó la demolición es que, según el mismo documento, el bloque 27 “no tiene colindancia directa con mausoleos o áreas con valor patrimonial declarado en la Ley Municipal 503/2019”.

NOTIFICACIONES

La Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales fue notificada sobre esta situación y emitió una notificación al alcalde Manfred Reyes Villa.

Parte de la misiva dice que “(…) Se ha tomado conocimiento por medio del registro fotográfico adjunto que varios de los mausoleos patrimoniales cuentan con una notificación pegada en fecha 10 de agosto de 2021, dando el plazo de un mes para cumplir ciertos requisitos, advirtiendo que ante su no cumplimiento se procederá, entre otras acciones, a su demolición”.

En respuesta, Ayaviri y la administradora general del Cementerio, Lilian Scott, reconocieron que sí notificaron mausoleos, pero en ninguna parte hay advertencias de demoliciones.

OPINIÓN accedió a dicha notificación, donde comunica al adjudicatario que se presente en oficinas de la Administración portando documentación legal del sitio. “En caso de desacato a este comunicado se iniciará con el proceso de reversión del sitio de mausoleo a dominio municipal por abandono y/o deterioro (…)”. 

La red advierte que varios de los mausoleos notificados datan de más de 100 años y pertenecen a familias ilustres y tradicionales de Cochabamba, “en muchos de los casos no se tienen deudos, siendo estos mausoleos parte de la declaratoria”, por lo que, en su criterio, quien debe garantizar su adecuada conservación es el mismo Gobierno Autónomo Municipal.

La Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales solicitó retirar “de manera inmediata las notificaciones pegadas, cuidando de no dañar las paredes exteriores de los mausoleos donde fueron colocadas, por lo que se requiere personal especializado en conservación del patrimonio edificado. Acción que deberá además estar acompañada por el compromiso institucional de la actual gestión municipal en lo que respecta a la protección y conservación del patrimonio funerario del Cementerio General de Cochabamba”.

Scott insistió en que la intención de las notificaciones es restaurar el camposanto. Pretenden que “que esté lindo, que esté accesible, que sea un parque, un jardín y no un depósito de muertos”.

Mencionó que hay nichos que están en el olvido y para ubicar a los responsables, la única vía, según dijo, es notificándolos.

Gracias a estos avisos, hay muchos espacios que están regularizándose. “Hay muchos sitios de honor, pero no tengo las resoluciones”.