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  • Diario Digital | sábado, 22 de junio de 2024
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Noelia Morón, la pasión de una artista que trasciende fronteras

Siguiendo su pasión por la música, la pianista cochabambina obtuvo una beca para estudiar en Estados Unidos y dar clases con la visión de proyectar todo su potencial al mundo. 
Noelia Morón junto a su instrumento./ CORTESÍA
Noelia Morón junto a su instrumento./ CORTESÍA
Noelia Morón, la pasión de una artista que trasciende fronteras

Tras dedicar varios años de su infancia y juventud a cultivar su pasión por tocar el piano, la artista cochabambina Noelia Morón impulsó su carrera musical obteniendo una beca en 2021 para especializarse en este instrumento en la Universidad de Salem en Carolina del Norte, Estados Unidos.

Tras cumplirse casi tres años desde que decidió explorar nuevos mundos en la música, Noelia conversa con OPINIÓN para hablar sobre los retos, experiencias, aprendizajes y nuevos proyectos que tiene como pianista y, ahora también como pedagoga gracias a la maestría que cursó en el exterior, con el fin de impulsar la carrera del músico en Bolivia.

P.- ¿Cómo inició tu formación musical en el piano y qué es lo que más te gusta de este instrumento?

R.- Mi formación pianística inició cuando tenía 10 años y estaba en el Instituto Eduardo Laredo de Cochabamba. Recuerdo que cuando tenía que escoger un instrumento para tocar, mis dos opciones eran violín y flauta traversa, pero el día que tenía que avisarle al director cuál era mi decisión, cambié repentinamente de opinión y decidí tocar el piano. Ahora veo ese momento como una cosa del destino y en el fondo sabía que ese era mi camino a seguir. 

P.- Luego de tu formación inicial en Bolivia, ¿cómo te surgió la oportunidad de estudiar una maestría en piano en Estados Unidos?

R.- Cuando terminé el colegio no existía la carrera de música en la UMSS, pero siempre supe que la música era lo que quería hacer pese a que las circunstancias del momento no me permitieron perseguir ese sueño. 

Al concluir la carrera de Lingüística en la UMSS, que me ayudó a descubrir que otra de mis pasiones es la pedagogía, y en mi afán de buscar oportunidades para estudiar música en el exterior, encontré una maestría que me llamó mucho la atención porque se enfoca en la pedagogía del piano con énfasis en prevención de lesiones, algo que yo personalmente sufrí por muchos años y vi que muchos instrumentistas padecen. Y afortunadamente fui aceptada en la Universidad de Salem en Carolina del Norte con una beca de estudios que me permitió poder vivir y estudiar en Estados Unidos. 

P.- ¿Cómo influyó cursar esta maestría en tu formación musical?  

R.- Me ayudó mucho a crecer profesionalmente tanto como pianista y como profesora. Mi maestra Barbara Lister-Sink, gran pianista y pedagoga estadounidense, fue una inspiración para mí, me ayudó a tener una técnica pianística saludable y me mostró mi camino como pedagoga a través de una enseñanza más consciente que se enfoca en el músico como un ser integral que se conecta a través de la mente y el cuerpo.

En Estados Unidos, las universidades te dan más posibilidades de rodearte de orquestas de buen nivel, escuchar a músicos de alto nivel y de poder pasar clases con maestros reconocidos y de mucha trayectoria. Existe esta competencia sana que te ayuda a crecer como músico. 

P.- Sabemos que a la par de estudiar en el exterior, das clases de piano, ¿dónde enseñas y que destacas de tu trabajo?

R.- En este momento me encuentro haciendo un año de prácticas que me permite trabajar como profesora de piano en ‘The School of the Arts’, que es el conservatorio de Carolina del Norte, dando clases para para niños y personas que quieren aprender a tocar algún instrumento. También trabajo en una fundación que se llama ‘Young Musicians of Alamance’, dando clases de música a niños de escasos recursos. Este es un trabajo que me gusta muchísimo porque disfruto ayudando a las personas, el ambiente es lindo y trabajo con muchos latinos, eso me encanta porque puedo enseñar en inglés y en español. 

Como profesora, lo más importante para mi es poder transmitir a mis estudiantes el amor por la música, para que ellos puedan tener esa conexión con su instrumento que vaya más allá de solamente tocar, sino que realmente lo disfruten. 

P.- ¿Diste o das recitales en Estados Unidos?, ¿y en Bolivia?

R.- Sí, el último recital que di fue en la universidad para recibir el título de master en Interpretación Musical y Pedagogía de la Universidad de Salem. Tocar en un escenario aquí y poder compartir mi música con personas de diferentes culturas, fue un sueño hecho realidad. Además, parte de mi repertorio fue de música boliviana y para mi es importante poder compartir mi cultura y enseñar sobre la música boliviana escrita para piano. También di conciertos en Bolivia, fui participe de festivales de piano en Totora, toque en conciertos en el Instituto Laredo y en recitales junto a la ‘Asociación de Pianistas Con Foco’, de la que soy parte.

P.- ¿Ahora que se viene para ti y tu música?, ¿tienes proyectos en camino o nuevas metas que quieras alcanzar?

R.- No estoy cerrada a seguir creciendo profesionalmente en Estados Unidos porque considero importante continuar especializándome para volver a Bolivia en el futuro llevando todo lo que aprendí para compartirlo con personas que aman la música y quieran ser pianistas que, como yo, en algún momento lo soñé con tanta pasión.  

En este momento me encuentro preparando repertorios para dar recitales cuando regrese a Bolivia junto a conferencias sobre pedagogía y la salud del músico. En un futuro también me gustaría estudiar un doctorado y espero que la vida me permita hacerlo.