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  • Diario Digital | sábado, 03 de diciembre de 2022
  • Actualizado 22:11

La francesa Ernaux, cuyas obras desnudan el machismo y la vida rural, gana Nobel de Literatura

La autora es la decimoséptima mujer en ganar el galardón de los 114 concedidos desde 1901 por la Academia Sueca.

La escritora francesa NEWS IN GERMANY
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La francesa Ernaux, cuyas obras desnudan el machismo y la vida rural, gana Nobel de Literatura

El jurado de la Academia Sueca anunció hoy la concesión del Premio Nobel de Literatura a la autora francesa Annie Ernaux, de 82 años, valorando su trabajo sobre las “limitaciones colectivas de la memoria personal”.

Ernaux se convierte de este modo en la decimoséptima mujer que recibe el Nobel de Literatura, de los 114 concedidos desde 1901, y la primera de Francia, ocho años después de que fuera galardonado con este mismo premio el parisino Patrick Modiano (2014).

La Academia valoró a una autora que “examina sistemáticamente desde distintos ángulos vidas marcadas por las disparidades, a saber: el género, la lengua y la clase social”, y le concedió la medalla de oro y un importe cercano a los 10 millones de coronas suecas, unos 920 mil euros.

Nacida en 1940 en Normandía, Ernaux ha escrito una veintena de libros adoptando una perspectiva cercana a su biografía, retratando la evolución de la mujer en la convulsa sociedad francesa desde la posguerra hasta nuestros días, imprimiendo sus sentimientos y sus orígenes de la clase obrera de donde procede.

Comenzó a publicar durante su estancia como profesora de literatura moderna en un instituto de los suburbios de París, y ya en los años 60 del pasado siglo se trasladó a Cergy, ciudad que serviría de escenario para una gran parte de su obra, y donde trabajó como docente en su universidad.

El éxito llegó en 1984 con “La Place”, que ganó el Prix Renaudot, un relato íntimo de su infancia y juventud en Normandía, encontrando un ritmo y un tono personal donde recuerdos y presente alimentan el trasfondo de historias sencillas.

En 2021, el Comité Nobel premió al escritor de Tanzania Abdulrazak Gurnah «por su tratamiento sin concesiones y compasivo de los efectos del colonialismo y el destino de los refugiados en el abismo entre culturas y continentes» en su obra.

VIDA RURAL, MACHISMO Y SEXUALIDAD

En 2019, Ernaux se convirtió en la primera mujer en ganar el premio Formentor en su segundo ciclo, iniciado en 2011, ya que en los años 60 resultaron victoriosas Dacia Maraini, Nathalie Sarraute y Gisela Elsner. Y en 2022 se quedó con el Nobel de Literatura -hubo más de 100 entregas- “por el coraje y la agudeza clínica con la que descubre las raíces, los extrañamientos y las trabas colectivas de la memoria personal”.

Su obra se distingue por su crudeza y por ser fundamentalmente autobiográfica. Estudió en la Universidad de Rouen (capital de Normandía) y completó su formación en Literatura Francesa en la de Burdeos. Fue profesora en escuelas secundarias y publicó su primer libro en 1974, Los armarios vacíos, pero su primer éxito llegó en 1984 al ganar el Premio Renaudot por El lugar. También recibió reconocimientos como el Marguerite Duras, el François Mauriac o el Premio de la Lengua Francesa en 2008. 

Hija de un matrimonio modesto, asentado en una zona rural de Normandía, Ernaux tomó su experiencia, la vivida y la percibida para armar su literatura. Su madre murió en 1986, enferma de Alzheimer y cáncer y No he salido de mi noche (1997) es el diario que llevó Ernaux desde el comienzo de la enfermedad de su madre, en 1983, hasta su muerte.

En La vergüenza (1997) narra un episodio en el que su padre intenta matar a su madre y en El acontecimiento (2000) expone su experiencia con el aborto en 1963, cuando aún era ilegal. Este libro fue llevado al cine por Audrey Diwan, quien obtuvo por la película un León de Oro en el Festival de Venecia 2021.

“Con unas amigas leímos una novela de Annie Ernaux, El lugar, y nos juntamos a comentarla por videollamada. A todas nos gustó el libro. Yo oscilé toda la lectura entre el encanto y el fastidio, la incomodidad permanente de eso que los lectores llaman ‘sentirse identificado’”, escribió para Perfil Selva Almada, en una columna sobre ese libro.