Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 18 de mayo de 2022
  • Actualizado 22:30

Nina trae su rap de denuncia y crítica antisistema con show en la Llajta

La rapera andina Nina Uma en el videoclip de “Uywiri”.  CAPTURA DE PANTALLA
La rapera andina Nina Uma en el videoclip de “Uywiri”. CAPTURA DE PANTALLA
Nina trae su rap de denuncia y crítica antisistema con show en la Llajta

Nina Uma, cantante, activista paceña y calificada como “la voz femenina del hip hop andino” llega a Cochabamba después de muchos años para presentar su nuevo disco “Uywiri” con dos conciertos. El primero será mañana viernes 13, a las 21:00 horas en La Quebrada (avenida Circunvalación esquina Río Taquiña) y el segundo el sábado 14, desde las horas 19:00, en el teatro al aire libre del Centro Simón I. Patiño (calle Potosí entre Portales y Buenos Aires). 

Este el segundo disco (después de Ch’ama Ch’ama, lanzado en 2014) que produce Nina de manera individual, el cuarto si se toma en cuenta los que realizó de manera colectiva. Está compuesta por 11 canciones y el nombre hace referencia a los ajayus, espíritus que viven en las montañas. 

“Uyuwiri quiere decir el que crea la vida, lo que crea la vida, entonces el nombre es con la intención de que este disco nos ayude a criar la vida, que nos ayude a seguir interpelando”, comentó la cantante y compositora de 48 años. Todos los temas que conforman el disco son rapeados, pero las bases musicales vienen desde la saya y la kullawada, hasta el funk, pasando por el rock y otros elementos andinos, “siempre tratando de hacer estos diálogos sonoros entre nuestros ritmos propios y los otros que nos visitan de escenarios más internacionales”, comentó la artista sobre su disco que fue lanzado en su natal La Paz el año pasado y esta gestión tiene la intención de hacerlo circular a nivel nacional, empezando por Cochabamba.

El nuevo disco viene con una canción especial, “Inti”, con una letra o atmósfera a la que Nina no está muy acostumbrada. En ella reflexiona sobre el proceso de ser mamá, recordando a su hijo de nueve años. “Fue una de las canciones que más me costó hacer porque había sido bien grave trabajar con estos temas introspectivos, cuando hablo de afuera tengo las cosas muy claras, pero ser mamá es todo un proceso lindito”, comentó quien utiliza sus canciones como artillería para denunciar “la estructura sistémica que pone en desventaja a mujeres, indígenas, poblaciones LGBTQ”, todo ello atravesado con una denuncia en contra del consumismo, del mundo ligado al capital. 

En cuanto a su vuelta a Cochabamba después de muchos años, dijo: “creo que hay un cariño bien grande con el público qhochala, tengo gente muy cercana, desde colectivos, comunidades. Espero que todos me den la oportunidad de cantarles”.