Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 17 de octubre de 2019
  • Actualizado 06:58

Historia de la chicha: de bebida ceremonial a trago “estirado”

Caricatura de Carlos Cayo que ilustra la portada 
del libro.
Caricatura de Carlos Cayo que ilustra la portada del libro.
Historia de la chicha: de bebida ceremonial a trago “estirado”

“La chicha en el valle de Cochabamba” es el más reciente libro del historiador Juan Clavijo, que, además de realizar un minucioso repaso a su elaboración y composición, recorre su historia que ha pasado por un proceso de “degeneración”, pasando de ser un bebida ceremonial a un trago estirado, como señala su autor. 

La obra será presentada en el Museo de la Chicha (calle Antofagasta esquina Andrés María Torrico) de la provincia de Punata, a las 15:30 horas. 

Clavijo explicó que los orígenes de la bebida se remontan al incario, “consumido por las élites de Cuzco y Tahuantinsuyo, en jarras policromadas con detalles de los valles. 

En la época colonial, que trajo una pirámide social en la que los indios ocupaban el último lugar, se denostó la bebida, siendo considerada un “producto de salvajes”. Con la independencia y la llegada de la era republicana, se reforzó la producción del trago producido en base al maíz, trasladando su consumo de manera masiva del área rural hasta la urbe. 

Sin embargo, comenta el historiador, la masificación de la chicha ha hecho que se pierda su minucioso proceso de elaboración que a veces contemplaba hasta una semana, ahora realizándose en dos o tres días. 

“Se han perdido los productores y han proliferado los comerciantes que su único propósito es vender, añadiéndole azúcar y alcohol”. 

Lamenta que el valor ritualístico de la chicha se haya perdido y que su principal caracteriza de detallado proceso se convierta en “una leyenda”. A pesar de que existe una normativa que regula la calidad de producción, no existe una regulación.