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  • Diario Digital | jueves, 20 de enero de 2022
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Casi 50 años de "Gusano Mecánico", la meca del rock progresivo nacional

El trío, en sus inicios, sorprendió al público paceño en sus presentaciones en el cine teatro de El Prado o en las noches en el teatro al aire libre.
Jose Pepe Eguino, Javier Saldías, Alvaro Córdova, integrantes de Climax. Discogs
Jose Pepe Eguino, Javier Saldías, Alvaro Córdova, integrantes de Climax. Discogs
Casi 50 años de "Gusano Mecánico", la meca del rock progresivo nacional

Climax, la banda paceña formada en 1968 e integrada por Jose “Pepe” Eguino (guitarrista), Javier Saldías (bajo) y Álvaro Córdova (batería) y que fue denominada como el “power trio definitivo”, elevó el rock progresivo y la experimentación de la música en “Gusano Mecánico” su primer y único LP estrenado en 1974 y que este 12 de diciembre cumplió 46 años, casi medio siglo de una de las obras cumbres del rock nacional.

Con poco más de media hora de duración, Gusano Mecánico plasma las influencias de la época en una amalgama de sonidos que van desde el rock progresivo y el jazz junto a sonidos autóctonos y andinos logrando una particularidad oscura y densa, lejos de la influencia de sus contemporáneos que se enmarcaban en conceptos más bailables y pop, mismos que marcaban una nueva ruta en la música nacional.

El trío, en sus inicios, sorprendió al público paceño en sus presentaciones en el cine teatro de El Prado o en las noches en el teatro al aire libre, en esas presentaciones, la virtuosidad de Eguino para realizar extensos y complejos solos de guitarra, junto al lineal y marcado compas de Saldías y los feroces ritmos de Córdova, que dicho sea de paso, fue de los primeros músicos bolivianos en performar dos baterías en vivo, sorprendieron al público y algunas disqueras como DCL y otras concretaron las primeras producciones con el grupo, en su mayoría covers en español de himnos de rock. 

Pese al éxito, el grupo tuvo varios periodos de inactividad por temas de estudios entre otras cosas.

“Los Climax estudiaron música en Estados Unidos, lo que les impidió seguir en la banda de manera continua, pero cuando volvieron, regresaron para grabar el Gusano, casi como una última etapa de banda por que previamente ya habían hecho alguna producción, pero más a modo de covers”, comenta Rolando Chavarria, miembro de Los Fantasmas de Oruro, banda que compartió escenario con el trio paceño.

Chavarria, quien marcó su nombre en la historia del rock por su participación en Los Fantasmas de Oruro y otras agrupaciones, una con el primo de Pepe Eguino, Luis Eguino, reconoce la importancia para el reconocimiento del rock a nivel nacional en la realización de Gusano Mecanico, pese a que previamente, ya existían bandas que “habían rondado el ámbito progresivo del género como 50 de Marzo, por ejemplo”.

Luego de un tiempo entre idas y venidas, el trio, se juntó para grabar Gusano Mecanico. La primera canción, Pachacutec (Rey de Oro) se destaca por el memorable trabajo de Córdova mientras progresa un riff memorable de guitarra. Luego le sigue Transfusión de Luz llevando a un riff casi a lo Hendrix o Cream, para luego pasar a Gusano Mecánico, el track, que abre la segunda parte del disco con una progresión atípica que trae reminiscencias de Tarkus de Emerson Lake and Palmer. 

“Sin duda este disco resalta en la historia del rock boliviano por su ambición y por como procura sobreponerse a las limitaciones de la época y el contexto”, coincide el crítico de arte, Javier Rodríguez, aunque acota que a pesar del virtuosismo, el LP en su contexto “parece un poco desfasado en el tiempo, tomando en cuenta lo que realizaban agrupaciones como Arco Iris o La Banda Nueva, e incluso los mismos Emerson Lake and Palmer”, quienes figuran como una de las grandes influencias de la banda junto a Cream, Yes y otros.

“Tienen una onda progresiva latina que recuerda a Cream y a Santana, pero eso si, con un toque andino y muy bien fusionado. Además, que se nota que los músicos eran muy buenos técnicamente,” dice Ramiro Martinez, guitarrista de La Poncho.

En el mismo sentido, el productor y músico cochabambino, Adrián Rojas, plantea que "con el “Gusano Mecánico”, Climax ubica a Bolivia dentro del mapa arqueológico de los tesoros más fascinantes del rock global. Un álbum que fascina por el contexto geográfico y político en el que fue gestado (La Paz, Bolivia, durante la dictadura de Banzer), pero que también deslumbra por haber establecido, junto a “El Inca” de Wara, una senda hacia aquello que conocemos como rock con esencia boliviana."

La cuestionada tradición de “emular”

No es un secreto que gran parte de la camada de bandas de los 70' e incluso 80' han tenido una inclinación a emular lo que realizaban agrupaciones del exterior, principalmente de Europa y Estados Unidos.

En este sentido, Javier Rodriguez observa que este fenómeno es continental y bastante anterior al estreno de Gusano Mecánico. En el plano nacional, por ejemplo, la portada de los Loving Darks para Complicado es idéntica a la Disraeli Gears de Cream. De hecho, la portada de Gusano Mecánico, es idéntica al disco "Puzzle" de The Mandrake Memorial un trabajo anterior al de Climax. 

Probablemente, este fenómeno, que causaba serias criticas en el exterior, impidió que estas agrupaciones cobrarán relevancia internacional, junto a los innegables factores políticos que atravesaba nuestro país en aquel entonces.

Rodriguez, finaliza, "el aniversario de Gusano Mecánico, tal vez puede servir para replantearnos algunas de las verdades heredadas de nuestra historia y crítica de rock".

Climax - Interior de tapa