Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 28 de noviembre de 2021
  • Actualizado 10:44

Fotógrafa boliviana Paola Lambertín gana concurso internacional

El programa Iber-Rutas reconoció la serie de imágenes de la sucrense donde retrata los “equipajes de la nostalgia” y a la mujer migrante. 

Una de las fotografías que hizo parte del ensayo y fue seleccionada como ganadora entre más de 200 propuestas. PAOLA LAMBERTÍN
Una de las fotografías que hizo parte del ensayo y fue seleccionada como ganadora entre más de 200 propuestas. PAOLA LAMBERTÍN
Fotógrafa boliviana Paola Lambertín gana concurso internacional

La fotógrafa sucrense Paola Lambertín Murillo ha sido reconocida con el primer lugar del Concurso Internacional de Fotografía “Miradas de Iberoamérica 2021”, organizado por el programa Iber-Rutas, gestionado por el Ministerio de Cultura de Argentina y creado en la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado con el propósito de proteger los derechos de los migrantes desde una perspectiva intercultural.

Residente en Ciudad de México desde hace dos años, Lambertín creó una serie de imágenes que, a través de la disposición de maletas antiguas, vintage, en lugares “turísticas”, rememoran la nostalgia — “sentimiento máximo de los migrantes” —, las fronteras y el “proceso interno que sienten las mujeres al migrar”, como explicó la misma autora. 

Lambertín se considera una migrante per se. Relata que desde los 16 años no vive con su familia, viajando primero a Cochabamba donde se formó como socióloga, después se instaló en Santa Cruz y posteriormente en La Paz. Su itinerario de viajes continuó en Argentina, donde se especializó en fotografía de moda y gestión de arte; después estuvo en Estados Unidos — lugar donde no se terminó de sentir cómoda por la “mirada gringa sobre los latinos” — para llegar finalmente a México.

“Como estuve siempre lejos de mi casa sentía que no pertenecía a ningún lugar, pero cargaba mi equipaje que me hacían recuerdo de donde era; de ahí nace el proyecto: pensar en cuáles son los equipajes que uno lleva. Me he debido trasladar más de 100 veces, entre las cosas que uno guarda y desecha, siempre me quedo con mi bolsita de tejido jalka, un portarretrato de mi tatarabuela con mi madre, mis hermanas y yo cuando éramos pequeñas”, explicó Lambertín sobre la noción de que la identidad está conformada por los recuerdos y no se transmuta con los lugares donde se vive. 

Para poder llevar adelante el ensayo, que también hace parte de la iniciativa Mira Latina, Lambertín investigó sobre la migración, encontrando estudios científicos sobre el fenómeno que identifican que la primera emoción en ser relacionada de forma “clínica” a los migrantes es la nostalgia. “Los que se enfermaban primero eran los marineros portugueses, lejos de sus tierras, y para tratarlos les empezaban a hablar en su idioma”, contó Lambertín, quien justamente trata de transpolar ese estado en sus instantáneas. 

Otro hallazgo fue el de la nivelación, en términos estadísticos, de mujeres que migran frente a la de los hombres. “En los últimos 20 años estamos casi 50/50. Antes las mujeres íbamos simplemente como acompañantes, el marido estaba migrando y los acompañaban. Ahora se ha podido constatar que incluso las mujeres son más resilientes en estas condiciones que los hombres”, apuntó.