Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 28 de noviembre de 2021
  • Actualizado 10:02

“Esperar en el lago” nutre a la cartelera de cine boliviano

El director Okie Cárdenas ha rodado una película sobre la espera y la memoria, rescatando un histórico suceso como la fuga de la cárcel de Coati. 

Fotograma de la película %22Esperar en el lago%22. OKIE CÁRDENAS
Fotograma de la película %22Esperar en el lago%22. OKIE CÁRDENAS
“Esperar en el lago” nutre a la cartelera de cine boliviano

Como pocas veces se ve, la cartelera de los cines locales oferta en su cartelera dos películas nacionales: “98 segundos sin sombra” de Juan Pablo Richter y “Esperar en el lago” de Okie Cárdenas, un proyecto que finalmente ve la luz después de ser trabajada durante 13 años, cuando su director asistió a un reencuentro de los protagonistas del épico suceso histórico en el que 72 presos políticos huyeron de la cárcel de Coati durante la dictadura de Hugo Banzer (1971-1978). 

“Narra la historia de uno de los exiliados que retorna a Bolivia para un emotivo reencuentro con sus compañeros de lucha. Muestra la sensibilidad de un hombre de convicción ideológica y la vida solitaria luego de su confinamiento”, cuenta la sinopsis de su película Cárdenas. Respecto al proceso de grabación, según Cárdenas,

“Esperar en el lago” fue rodada en 2019 en Cochabamba, en las locaciones de Totora, Arani, Sacaba y Vacas; mientras que en La Paz se filmó en Tiquina y la Isla de Coati del Lago Titicaca. Es un proyecto que contó con el apoyo del programa Ibermedia y coproducido con la agencia argentina Vaimbora. Estaba lista para ser exhibida a mediados de 2020; sin embargo, ante el cierre de salas o su funcionamiento irregular por la pandemia del coronavirus, Cárdenas decidió postergar su estreno encontrando ahora en noviembre un tiempo exacto. Los horarios de exhibición en el Prime Cinemas son 13:30, 16:00 y 20:30; en el Skybox 15:30; y en el Center, 13:45, 18:15 y 22:45.

Uno de los episodios que cuenta “Esperar en el lago” es la recreación de la fuga de presidiarios de la Isla de Coati. El 2 de noviembre de 1972, los presos políticos organizaron un partido de fútbol con el personal de seguridad. Uno de los privados de libertad sacó a propósito el balón fuera del recinto. Con la excusa de recuperar la pelota salió del centro penitenciario, a él le siguieron otro grupo de 72 que tomaron con armas la Gobernación.

Como acto de rebelión quemaron sus colchones rellenos de paja, lo que causó una gruesa cortina de humo, llamando la atención de los efectivos policiales del estrecho de Tiquina, quienes recuperaron la llamada “alcatraz boliviana”.

“En un inicio tenía la intención de realizar un documental, pero al conocer a todos los personajes con tanto carisma e historias personales, empecé a escribir el guion. La película recupera este pasaje de la historia política boliviana y se yuxtapone con una historia de amor”, contó Cárdenas. 

Su mismo creador asocia a “Esperar en el lago” como una “road movie” (película de carretera). “Empieza en Totora, siguiendo las escenas en la ciudad de Cochabamba, carretera de la ciudad de La Paz hasta llegar al lago Titicaca. Fue complejo el recorrido y desplazamiento de actores y todo el equipo técnico, en época de lluvias”.