Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 22 de junio de 2021
  • Actualizado 14:36

Editorial artesanal Mefistofelia abre tienda física y suma autores

El sello promociona a escritores independientes que busquen difundir su obra. Actualmente reedita títulos de Rocha Monroy. 

La editora Alejandra Carranza en los espacios de la librería de Mefistofelia. FACEBOOK
La editora Alejandra Carranza en los espacios de la librería de Mefistofelia. FACEBOOK
Editorial artesanal Mefistofelia abre tienda física y suma autores

La editorial artesanal Mefistofelia, dirigida por la escritora y editora Alejandra Carranza, ha abierto esta semana una tienda física ubicada en la avenida Costanera, frente al Parque de las Aguas, entre La Paz y Teniente Arévalo. 

La oportunidad surge gracias a la organización de la Sociedad de Escritores de Bolivia (Escribo), un colectivo independiente de escritores que apuesta y toma posición para la ayuda mutua entre intelectuales nuevos y que busquen espacios de difusión. “Este primer mes estamos iniciado, gracias al apoyo de Escribo, que está cubriendo una parte del alquiler del espacio y están dejando sus libros. Poco a poco va creciendo. Esta semana ha sido la primera, de apertura”, contó Carranza.

El sello de Mefistofelia incluye un catálogo con más de 200 títulos que incluye la reedición de obras de autores clásicos, libros de literatura científica, filosofía, arte y publicaciones de autores jóvenes con propuestas experimentales. El más reciente plan de lanzamientos está relacionado con el escritor y periodista ganador del Premio Nacional de Novela 2002, Ramón Rocha Monroy, de quien Mefistofelia ya publicó tres obras en la que va del año.

La primera fue una reedición del que sea tal vez su libro más famoso “El run run de la calavera” (1983), segundo lugar del Premio Erich Guttentag y considerada como una de las 15 novelas fundamentales de Bolivia, en una lista elaborada por críticos e intelectuales representativos del país, además de estar en la lista de 200 obras bolivianas esenciales de la Biblioteca del Bicentenario. 

La novela se desarrolla en la fiesta de Todos Santos en el pueblo de Pocona de Cochabamba, donde los muertos deciden salir del cementerio porque creen que han sido olvidados, a pesar de que los vivos están celebrando una fiesta en su honor. De este modo, “Ojo de vidrio” crea un espacio en el que los vivos y los muertos conviven. Esta versión de Mefistofelia cuenta con la colaboración de los artistas plásticos cochabambinos Dani Baco y Lorena Castellón, quien hizo la portada.

Después se lanzó el título inédito de “Pedro y María”, un homenaje de Rocha Monroy a su hijo Ariel y su devoción por el rock en español que lo llevó a abrir tres “templos” del género en la ciudad: La Guadalupana, La Tirana y La Tirana y Olé. Ahora, recién salido del horno, se ha publicado esta semana el tercer título de esta línea, “Ando volando bajo”, novela que ganó el primer premio Erich Guttentag en 1994. 

“Hay muchos autores que buscan como difundir su obra y abrimos las puertas para hacer este trabajo editorial también a pedido de autores nacionales, con tirajes cortos desde 50 ejemplares”, dijo Carranza al mismo tiempo de informar que lleva adelante un proyecto de clubes de lectura, gracias también a la organización de Escribo. “Estoy pudiendo viajar a las normales rurales, ya fui a la normal de Vacas, donde pude llevar los libros de la editorial y difundir la obra que tengo como autora”.