Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de diciembre de 2021
  • Actualizado 03:22

Diego Osorno marca el camino para transformar crónicas en cine

Los más recientes trabajos de investigación del autor, el documental “Vaquero de mediodía” y la serie “1994”, están en Netflix.

El cineasta y periodista mexicano Diego Enrique Osorno. TERCERA VÍA
El cineasta y periodista mexicano Diego Enrique Osorno. TERCERA VÍA
Diego Osorno marca el camino para transformar crónicas en cine

Diego Enrique Osorno es un periodista mexicano que ha narrado los episodios más turbulentos del país azteca y de Latinoamérica. Al tener una poderosa relevancia social en sus textos, cineastas adquirieron los derechos para llevar sus crónicas al cine; Osorno no estuvo satisfecho con ninguno de los resultados, por lo que decidió codirigir el proyecto que se le ofreció. A 10 años de aquella primera experiencia, ha creado la productora Detective, donde “periodistas-cineastas” exponen la realidad social y política de la región.

“La intención no fue otra que tratar de proteger mi historia. En el momento de transición de texto a imagen, fui descubriendo muchas similitudes, en cuanto a la estructura de trabajo entre crónica y documental”, explicó Osorno en su charla magistral “Experimentar la realidad: entre el periodismo y el cine documental”, realizada en el marco del Festival Gabo y que se puede ver por tiempo limitado en la páginapremiooggm.org.

Más allá de una afición al cine, Osorno, de quien su trabajo periodístico ha sido publicado en medios como Gatopardo, Vice, Newsweek y L’ Espresso, busca que canal es el más apropiado para contar historias; así su productora, Detective, trabaja en texto, imagen y audio para podcasts narrativos. “Las imágenes de archivo me permiten contrastar los discursos de diferentes personajes. Eso determina muchas veces si la historia que abordo se va a texto o imagen”, apunta.

Para el mexicano existen cinco elementos que conforman la crónica, tanto en su forma escrita como audiovisual: idea, inmersión, estructura, estilo y verificación. En cuanto a la primera, puede tener su génesis en la indignación, como fue el origen de su libro “Slim. Biografía política del mexicano más rico del mundo”, traducido a varios idiomas.

“En 2016 había vivido en Guanajuato y conocí la desigualdad e injusticia más profunda; regresé a Ciudad de México en 2018, mismo año en el que Carlos Slim había sido considerado el hombre más rico del mundo por la revista Forbes; eso me molestó”. La segunda fuente de las ideas, según Osorno, son las que provienen del pecho (emocionales), “en la que nos reflejamos y vemos una cuestión personal”; finalmente están los textos de “la cabeza”, un misterio sin resolver, como es el caso del corto documental “La muñeca tetona”, en el que el periodista mexicano, indaga en la reunión que tuvieron personajes de la élite cultural, como Elena Poniatowska, con el polémico presidente Carlos Salinas de Gortari.

Otro factor clave para incursionar en la crónica es la inmersión. “Uno tiene que hablar con muchas personas, estar en varios lugares, regresar a ellos. Se debe tener ese sentido de apropiación, no solo de la información, sino también de la vivencia de la historia”, finalizó.