Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
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La denuncia de poder a través del humor gráfico

Con una extensa tradición en la prensa, los caricaturistas se han hecho de las redes sociales para difundir su trabajo.
Ilustración del caricaturista  de OPINIÓN Javier Menchaca.
Ilustración del caricaturista de OPINIÓN Javier Menchaca.
La denuncia de poder a través del humor gráfico

El humor gráfico, la caricatura editorial o tiras cómicas son los diferentes nombres, con mínimas diferencias entre sí, que ha acogido la expresión visual a través del dibujo. Su origen es tan antiguo como la misma prensa escrita, medio que acogió y promovió su difusión, hace unos 250 años. 

1895

Primer caricaturista

De manera inédita el New Yorer World publicó una serie de ilustraciones, bajo las ordenes de Joseph Pullitzer. Los dibujos creados por Richard F. Outcault criticaban el consumismo y el materialismo.

De manera espontánea los caricaturistas o humoristas gráficos han decidido a lo largo de la historia marcar una tendencia que sigue la sátira de actualidad política y social. Así lo ve Javier Menchaca, artista que lleva dibujando 25 años. Lo hizo para El Siglo y Presencia de Potosí; La Razón, Extra y La Prensa de La Paz y ahora OPINIÓN de Cochabamba.

“En humor no sirve ser neutral porque el humor político siempre fue y será antipoder, antiabuso, esto desde que en Inglaterra y Francia aparecieron los primeros periódicos y revistas. Ahí nace la crítica al abuso, a la corrupción del clero, la iglesia en general, los reyes, los monarcas, los dictadores y policias”. 

Esta denuncia, crítica o aprehensión de la realidad no se realiza de forma gratuita. David Diez, caricaturista con 40 años de experiencia trabajando para Los Tiempos, Unión y ahora para Correo del Sur y El Día, explica que el humor gráfico requiere estar informado para conocer el contexto político y social. 

“Uno debe estar inmerso en la actualidad, pero más allá de la denuncia se trata de representar un punto de vista de cómo funciona la sociedad. La caricatura expresa un criterio, una opinión que no se puede generalizar ni estandarizar”, comenta Diez. 

PROCESO Tanto Diez como Menchaca a la hora de desarrollar el proceso que siguen en el momento de dibujar evidencian uno similar al de una reunión de editores en el periódico, pero en solitario. “Veo diariamente todas las caricaturas que sacan los medios nacionales, para tener cuidado de no repetir temáticas obvias o ver de que manera se puede mejorar la idea”, expresa Diez.

Menchaca apunta desde la mañana qué noticias podría destacar más humorísticamente, la noticia “seria o fuerte” que puede ser tratada con sátira o el hecho dramático que puede ser elaborado con sensibilidad para conmover y emocionar al lector. 

Diez define su estilo como caricatura social, “sin personajes ficticios, sino reales”, mientras que Menchaca conceptualiza el suyo como “colorido, tanto en la forma estética del dibujo como en el concepto”. Más allá de la corriente visual que deciden llevar, ambos coinciden en que el humor se tiene licencias que de otro modo no se tendría.  

“El de fabular, crear un universo de situaciones, personajes elementos y herramientas para expresar una idea o concepto”, comenta Menchaca.  “Todo lo que conlleva la política en la sociedad: economía, cultura, religión”, refiere Diez.

OTROS MEDIOS “Facebook nos dio la posibilidad  de crear una plataforma libre y de vía abierta. Difundir nuestro trabajo sin tener restricciones, sí existen reglas internas, pero no depender de las lineas editoriales de un medio de comunicación o la presión de publicar dos o tres dibujos por día”.

Así se expresa un vocal de La Envidia, un colectivo de tres caricaturistas que acepta colaboraciones ocasionales y publica sus trabajos a través de Facebook. El grupo defiende la “libertad y masificación en la difusión” que le permite la red.

Con un estilo “variado” que incluye trabajos irónicos y críticos, el grupo se rige bajo normas internas. Eluden temas raciales, de género y evitan “apuntar a personas específicas”. “Nuestras denuncias son hasta instituciones no queremos difamar sin que alguien se lo merezca”.

En el mismo medio publica el historietista Yecid Abal, conocido artísticamente como Yexit AC. “En Facebook, Twitter e Instagram puedo publicar lo que quiera con pocas restricciones. De paso puedo intercambiar ideas con lectores y conocer mi público”.

A diferencia del humor gráfico, explica Abal, la historieta se desarrolla en varios cuadros, varias viñetas. Hay continuidad, desarrollo de una trama, incluso en las tiras como las de mafalda o Los Pitufos.

Del mismo modo, Menchaca y Diez difunde sus trabajos en las redes, pero son aquellos publicados primero en el periódico.