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  • Diario Digital | jueves, 02 de febrero de 2023
  • Actualizado 12:36

El cine iraní cierra lucha por el Oso en ausencia de su director

Fotograma de “There is No Evil”. 	MOHAMMAD RASOULOG
Fotograma de “There is No Evil”. MOHAMMAD RASOULOG
El cine iraní cierra lucha por el Oso en ausencia de su director

Irán cerró ayer el desfile de aspirantes al Oso de la Berlinale con "There is no Evil", presentado en ausencia de su director Mohammad Rasoulof por imperativos de Teherán, una situación reincidente para los cineastas iraníes en festivales europeos.

Una silla vacía y el letrero del nombre del director reprodujeron lo vivido con Jafar Panahi, ganador con "Taxi" del Oso de Oro en 2015, premio que recogió entre lágrimas su sobrina. "There is no Evil" era la última película de la sección oficial, en una jornada compartida con la franco-camboyana "Irradiés", de Rithy Panh, una denuncia del horror de la guerra.

"Cada uno tiene en la vida, también en dictadura, la posibilidad de decir no. Con todo lo que ello implica", explicó en nombre de Rasoulof uno de sus productores, Kaveh Farnam, presente en Berlín con varios de sus actores. El dilema entre decir no o ejecutar es lo que se plantea en ese filme a través de cuatro verdugos.

Cumplir la orden abre la puerta a una vida próspera o a premios. No hacerlo es convertirse en un proscrito o un huido. Rasoulof reparte el dilema en cuatro episodios: el de un buen padre que mima a su hija, obedece a su esposa y atiende amorosamente a su madre; el soldado que tiembla ante la primera ejecución; el que acata y el que huyó.

Rasoulof, como hizo Panahi, logró sortear la inhabilitación y rodar su película -"con ayuda de sus amigos", dijo Farman-. No está encarcelado ni cumple arresto domiciliario, pero se le retiró el pasaporte en 2017, de regreso de Cannes, donde presentó "A Man of Integrity". "La situación en Irán, lamentablemente, no ha cambiado en estos años", apuntó el productor.