Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 00:48

Boliviana “Cuidando al sol” se estrena en 11 ciudades de España

La ópera prima de Catalina Razzini fue filmada en la Isla del Sol y cuenta la espera de una niña de 10 años cuyo padre se embarca hacia el lago Titicaca.

La directora de “Cuidando al sol”, Catalina Razzini, durante el rodaje del filme. PUCARA FILMS
La directora de “Cuidando al sol”, Catalina Razzini, durante el rodaje del filme. PUCARA FILMS
Boliviana “Cuidando al sol” se estrena en 11 ciudades de España

“Cuidando al sol”, la ópera prima de la realizadora boliviana Catalina Razzini sobre la espera de una niña para volver a ver a su padre en la Isla del Sol, se estrena hoy en las salas de 11 ciudades de España, entre ellas las de Madrid, Barcelona o Sevilla, por mencionar algunas.

La trama sigue a Lucía, una niña de 10 años que ve partir a su padre en un barco hacia el lago Titicaca y las experiencias y sentimientos que surgen en torno a esta espera del retorno. “Es una película sobre la espera contada a través de los ojos de quien espera, un personaje envuelto en esa aparente inactividad que la espera suscita, pero que provoca mucho movimiento interior al estar sujeta a las circunstancias y sucesos cotidianos”. 

Es un punto de partida que le permitió a la realizadora abordar otros temas como el crecimiento, la soledad, un mundo mítico heredado, pero a la vez vívido, la imaginación de una niña en pleno proceso de crecimiento, la idealización hacia un padre ausente, la rutina en la cotidianidad, pero, sobre todo, “explorar el camino de concebir historias muy nuestras, muy particulares que puedan a su vez ser universales”. 

LA ISLA DEL SOL COMO PERSONAJE

El ancestral lugar — el “favorito en todo el mundo” de Razzini —, situado a las orillas del lago Titicaca es fundamental en la construcción e imagen de “Cuidando al Sol”. Uno de los principales retos de la directora fue transmitir y compartir su luz, lograda en pantalla gracias al director de fotografía Santiago Racaj; además de otros elementos del milenario espacio, como su “misticismo, magia, aire y paisajes, todos invaluables”. 

Las primeras reseñas del filme desde España ya resaltan “la gran fotografía paisajística” lograda, según resalta el medio Cinemagavia. “La isla brilla, resplandece el lago y todo respira rebalsando de vida. Suena a burros, pájaros eucaliptos siendo golpeados por el viento, a tierra, a agua y a algunas voces mezcladas con el aire, y eso mismo es en lo que nos empeñamos capturar, deconstruir y volver a construir ya dentro del mundo de la película. El trabajo del equipo ha sido maravilloso para lograr todo esto”, detalló Razzini. 

Gran mérito merece también el equipo de producción, instalado con la comunidad de Yumani, y que durante semanas tuvo que adecuarse a las condiciones que proponía el rodaje, “donde las subidas y bajadas a más de 4.000 metros de altura eran demandantes”, teniendo que transportar los equipos y materiales a mano o con la ayuda de burros; aspecto en el que la ayuda de la comunidad en distintas áreas fue fundamental, creando “un maravilloso set de filmación”, como contó la directora.

Para lograr ese acercamiento de realidad que persigue el filme, las protagonistas son las niñas nativas de Yumani: María Belén Callisaya y Katherine Choque Huanca. Actrices naturales con las que logró un abordaje más natural con el entorno, aprovechando sus propias experiencias.