Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de febrero de 2024
  • Actualizado 14:07

Bolivia despide la ‘vida entre libros’ de Adolfo Cáceres Romero

Escritores y académicos despiden al literato dedicando palabras en su memoria. Fue ‘un gran contador de historias y creó un universo literario propio’, escribieron intelectuales cruceños.
Adolfo Cáceres Romero visita un stand de la Editorial Fe de Erratas./ ARCHIVO
Adolfo Cáceres Romero visita un stand de la Editorial Fe de Erratas./ ARCHIVO
Bolivia despide la ‘vida entre libros’ de Adolfo Cáceres Romero

El país entero se despide de uno de los escritores más representativos de Bolivia, Adolfo Cáceres Romero cuya ‘vida entre libros’ se apagó este viernes dejando un extenso legado de letras, historias y datos.

El escritor orureño era un amante de la literatura boliviana y uno de los últimos autores que mantuvo vigente el hábito de investigar y escribir hasta el cansancio.

Como pocos, Cáceres se dedicó de forma exclusiva a la literatura, con pasión e integridad.

Fue profesor de colegio y docente universitario de lenguaje y literatura, que obtuvo posgrados de especialización en Uruguay y España. Además, fue director del colegio Jesús Lara, decano de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba e investigador emérito del Instituto de Investigaciones de la misma.

LITERATURA

En al ámbito literario, fue novelista, cuentista y ensayista con varios relatos traducidos al inglés, alemán, noruego, holandés, japonés y croata. Destacó como un hábil recopilador de la literatura boliviana, como un incansable recuperador de nombres y títulos, tendencias y estilos, hitos y épocas que conforman el decurso de las letras en Bolivia. Todo esto a través de su serie de libros de “Nueva historia de la literatura boliviana”, y su no menos útil “Diccionario de la literatura boliviana”, según apuntes de la revista La Trini.

Para conocer a este polígrafo orureño también hay que decir que, debido a su notable trayectoria, fue premiado en no pocas ocasiones. 

Entre otras distinciones recibió el Premio Nacional de Cuento UTO (Oruro, 1967), el Premio Municipal de Literatura (Cochabamba, 1967), el Premio Franz Tamayo (La Paz, 1982), la Gran Orden Boliviana de la Educación (La Paz, 1990), y la Medalla “Libro de Oro” (Cochabamba, 1999).

Como cuentista y novelista, Cáceres Romero manejaba un lenguaje elegante y minucioso, propicio para las temáticas por las que se decantó: escenarios y tramas que lo ayuden a reflejar la realidad de la sociedad boliviana, sobre todo de la que fue afectada por las dictaduras de los años 60 y 70, cuando no de la época colonial y de formación de la república.

La Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba otorgó a Cáceres el título de Doctor Honoris Causa por toda su trayectoria en las letras bolivianas. Parte de las principales obras de Cáceres son; “La mansión de los elegidos”, “Las víctimas”, “La hora de los ángeles”, “La saga del esclavo”, “Octubre negro” y “El charanguista de Boquerón”.

DESPEDIDA “El reloj marcaba las 12:40 del 8 de diciembre de 2023 y, en un par de segundos, el escritor y amigo al cual admiré y quise mucho, partía rumbo a la eternidad. Me tocaba informar de su viaje a la inmortalidad. Con lágrimas en los ojos apenas pude decir: Amigos todos, lamento comunicar el sensible fallecimiento del escritor, amigo y maestro Adolfo Cáceres Romero. ¡Dios lo tenga en su reino!”, fueron las palabras que el escritor y docente René Rivera dedicó tras las primeras horas de partida de Cáceres.

“Estuve hasta el último momento acompañando al profesor, amigo, padre y maestro Adolfo Cáceres Romero. No fui a darle el último adiós, porque entre los amigos no hay un adiós sino un hasta pronto. Requiescat in pace”, agregó.

“Cuando digo que fue un escritor a tiempo completo es porque, en un medio mezquino como el nuestro, Adolfo se preocupó por sus colegas en varios trabajos de investigación literaria, uno de ellos denominado Nueva historia de la literatura boliviana…”, recordó el escritor Homero Carvalho.

“Su legado literario es un tesoro que seguirá inspirando a generaciones futuras de escritores, lectores y soñadores. Adolfo no solo escribió historias; creó mundos, dio vida a personajes inolvidables y nos mostró la belleza y complejidad de nuestra propia humanidad”, publicó desde la Editorial Nuevo Milenio, Marcelo Paz Soldán.

“Su partida, temida desde hace algún tiempo, nos deja sin uno de los gigantes de la literatura boliviana”, escribió Juan José Toro.

“Enviamos nuestras más sinceras condolencias a sus seres queridos en este momento difícil. Que encuentren consuelo en el legado literario que deja atrás, recordando siempre su valioso aporte a la riqueza cultural de nuestra nación”, fue la despedida desde el Círculo de Escritores y Autores de Bolivia.

Familiares, amigos y exestudiantes del escritor lo despidieron en lo que fue su velorio la jornada del sábado y también lo harán en lo que será hoy, domingo, el entierro a las 9:30 en el Cementerio General, sector de Notables.