Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 04 de julio de 2022
  • Actualizado 20:00

Arte urbano y danza actualizan a nuestro tiempo “El viaje de Telémaco”

Dos intérpretes en la obra “El Viaje de Telémaco”.  ESCÉNICO GIROSCÓPICO
Dos intérpretes en la obra “El Viaje de Telémaco”. ESCÉNICO GIROSCÓPICO
Arte urbano y danza actualizan a nuestro tiempo “El viaje de Telémaco”

La 23ava versión del Festival de Teatro Bertolt Brecht continúa hoy con la presentación de la obra “El viaje de Telémaco”, una adaptación a nuestros tiempos del relato homérico “La Odisea”, realizada en formato de radioteatro y que fusiona danza y artes urbanas, como el rap, danza, hip hop y breakdance. 

La obra se montará en el Centro de Administración Cultural Fearless (calle Huallparimachi No. 1845), una de las sedes del festival que se realiza de manera virtual y presencial en espacios abiertos, a las 19:00 horas. El costo de ingreso es de 30 bolivianos. 

“El viaje de Telémaco” es una adaptación dirigida por Daniel Aguirre de Escénico Giroscópico y dramatizada por Camila Urioste, que cuenta la historia de Telémaco y su viaje en busca de su padre, Ulises, después de haber terminado la guerra de Troya, relatada en otro poema épico de Homero, “La Ilíada”. Esta versión explora el nivel sensorial del relato con melódicas sinfonías y danza contemporánea, contada a través de jóvenes artistas callejeros, quienes hablan de la búsqueda de los jóvenes de una identidad propia, un viaje interior hacia el origen. 

“Como todo clásico, creo que (La Odisea) siempre está presente y es actual. Por eso mismo, lanzamos este proyecto para jóvenes artistas para escuchar qué es lo que querían decir, cómo son las búsquedas ahora. Resignificamos la búsqueda de los jóvenes, la espera de Penélope, dónde viaja Ulises, por qué viaja ahora, cómo son las guerras hoy en día. Es totalmente actual en ese sentido, decidimos hacerla por eso en este contexto”, explicó el director Aguirre. 

En la producción participaron los artistas escénicos chilenos Ignacio Achurra y Katiuska Valenzuela, que no pueden estar en la presentación de la obra presencial, a causa de las complicaciones por la pandemia. No obstante, retroalimentaron la obra y aportaron desde el país vecino. 

En cuanto al formato de radioteatro, Aguirre lo define como un modelo que “amplifica la parte narrativa, llevando el texto a otro lugar para que se perciba de forma más sensorial; porque entra en el espacio de la escucha profunda”.  Era importante para los creadores combinar los efectos sonoros que ambientan la historia con las letras de los músicos urbanos, quienes, desde su juventud, cuentan “sus propios viajes”. 

“Queríamos que fueran los jóvenes músicos los que contarán el relato porque Telémaco emprende su viaje cuando tiene 20 años, un adolescente para nuestros días, representando una edad de transición, un momento de viaje iniciático, que se siente hasta hormonalmente.