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  • Diario Digital | jueves, 02 de julio de 2020
  • Actualizado 19:07

ANTE LA ABSORCIÓN DEL MINISTERIO DE CULTURAS

Arquitectos están preocupados por resguardo de patrimonio

La cartera, recientemente fusionada por el Gobierno, contaba con una unidad de Restauración; además promulgó la Ley 530 y recuperó bienes robados y llevados a otros países.

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Arquitectos están preocupados por resguardo de patrimonio

Algunos arquitectos mostraron su preocupación por el retroceso en inventariado, resguardo y restauración que puede tener el patrimonio material e intangible nacional, a causa de la fusión del Ministerio de Culturas y Turismo con el de Educación.

Las labores dentro del área de patrimonio son tan amplías (monumentos, sitios históricos, arquitectura, arqueología, lenguas, mitos, costumbres), que incluso el sector pidió tiempo atrás la creación de un Ministerio de Patrimonio, según indicó la arquitecta y presidenta del Consejo Departamental de Culturas de Cochabamba, Sdenka Fuentes.

“El labor de un ministerio es vital, desde el primer momento que realiza un catálogo del patrimonio que tiene el país, hasta la gestión de fondos para su restauración, pasando por su conservación”, apuntó.

Recordo que dentro del ahora extinto Ministerio de Culturas existía una unidad de Patrimonio, que contaba con el único laboratorio del país de estratigrafía (estudio de pinturas originales de muebles para identificar sus colores originales).

Por su parte, el arquitecto especializado en restauración, Roberto Flores, expresó que el Ministerio de Culturas era la instancia superior de vigilancia en caso de la pérdida de bienes arqueológicos, muebles e inmuebles de valor histórico.

Uno de los productos recuperados de mayor valor fue la Niña Momia repatriada de Estados Unidos, junto a otros bienes, a través de cooperaciones bilaterales.

Flores cree que el mayor aporte de la cartera fue la promulgación de la Ley No. 530 del Patrimonio Cultural Boliviano que le “otorgó competencias de actuación para la revalorización, promoción y protección del patrimonio cultural”.

Gracias a ello, continúa, muchos profesionales lograron evitar la pérdida de edificaciones históricas, así como exigir la revisión de proyectos de restauración deficientes; además, mediante esta norma, gobiernos municipales y departamentales podían disponer fondos para presentar proyectos de restauración en sus regiones.

Finalmente, el sector se queda huérfano en la elaboración de expedientes para la declaración de Patrimonio de la Humanidad, gestionados por la Unesco.

En los 11 años de gestión, se declaró a la fiesta de Ichapekene de Moxos como patrimonios intangibles de la humanidad, así como al carnaval de Oruro.