Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 23 de octubre de 2021
  • Actualizado 03:30

PERSONAL DE TRÁNSITO, FELCC, 911, BRIGADA DE PROTECCIÓN A LA FAMILIA FUE REPLEGADO

El motín se masifica y transforma en excesos en Cochabamba

El motín se masifica y transforma en excesos en Cochabamba



El diálogo ya no es una opción entre los jefes policiales y los policías subalternos que dejaron de lado el lema "subordinación y constancia" para protestar por sus salarios. Nadie lideriza al grupo de amotinados, las decisiones son tomadas al calor de los ánimos y terminaron quemando archivos de procesos en el Tribunal de Disciplina Policial.

La jornada era distinta desde el inicio. La formación que se acostumbra a las 7:00 horas en dependencias de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) en la avenida Heroínas para recibir instrucción del día, no se realizó. Los jefes policiales llegaron hasta el lugar y se encontraron con un ambiente tenso y fueron echados de las instalaciones en medio de gritos y silbidos.

Mientras esto sucedía, en el patio principal de lo que fuera las oficinas de Orden y Seguridad, las esposas de policías continuaban en la vigilia y huelga de hambre junto a sus hijos, exigiendo varias demandas.

En medio de la tensión, una llamada telefónica alertó que en las instalaciones de Radio Patrulla 110, donde además funciona la Escuela de Especialización de Cabos, más de 60 policías se encontraban prohibidos de sumarse a la protesta con la amenaza de ser procesados disciplinariamente.

Policías molestos por el accionar de algunos jefes salieron en dos vehículos hasta Radio Patrulla 110 para "rescatar" a sus camaradas, incluso utilizaron un agente químico en contra de los jefes policiales, pero minutos antes, el comandante de la Unidad se retiró de las instalaciones. Los policías se sumaron a la medida de presión y fueron trasladados en los vehículos hasta la UTOP.

SIN 911 El servicio del Sistema 911 se suspendió, las llamadas de emergencia de la población no fueron atendidas durante la jornada de ayer. Un grupo de policías uniformados y con el rostro cubierto ingresó hasta las oficinas, descolgaron los teléfonos y apagaron la radio de comunicación del Sistema 911 no sin antes informar que se encontraban amotinados y convocaron a sus camaradas a sumarse.

Otra Unidad que también dejó de trabajar es la Brigada de Protección a la Familia, donde llegaron las esposas de los policías para exigir a la Directora que deje a las mujeres subalternas dirigirse hasta las dependencias de la UTOP donde se concentra la protesta. Existían rumores de que estaban amenazadas con procesos si dejaban su puesto de trabajo. Después de varios minutos de diálogo lograron sacarlas y juntas se dirigieron hasta el lugar de concentración.

Lo mismo sucedió con la Unidad Operativa de Tránsito donde sólo se quedaron los jefes oficiales. Las instalaciones quedaron cerradas y también fueron desalojados los funcionarios del Servicio General de Licencias de Conducir (Segelic). Afuera los ciudadanos protestaron porque se quedaron sin atención, principalmente aquellos que realizaban sus trámites de licencias de conducir.

“¡No tenemos miedo, carajo; no tenemos miedo carajo!”, eran los gritos de protesta de los policias amotinados al trasladar a sus camaradas a la Unidad de la UTOP que momentáneamente se ha convertido en el cuartel de operaciones de más de 700 suboficiales que se han replegado como protesta a sus demandas laborales.

Las puertas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen han sido cerradas y el personal replegado.

DE COLQUIRI Una mujer policía que abandonó la custodia en la mina Colquiri y se reincorporó a su servicio en Cochabamba, denunció que está siendo amenazada con procesos disciplinarios por dejar su puesto de trabajo en la zona minera. Entre lágrimas pidió ayuda porque teme perder su trabajo que es el sustento de su familia. Dijo también que tiene algunos camaradas que por la noche recibieron llamadas telefónicas de personas que no se identificaron, pero les amenazaron con el inicio de procesos hasta ser dados de baja por quejarse de las condiciones en que fueron a trabajar a la mina donde hubo conflictos entre mineros.

Una vez concentrados, los policías de diferentes unidades comenzaron al unísono con el grito “¡somos 20, carajo; no somos 20 carajo!”, en respuesta a declaraciones del comandante departamental de la Policía, Erwin Montaño el jueves en sentido que sólo 20 policías estaban en pie de protesta. El descontento del sector fue expresado en estribillos y cánticos en contra de las autoridades como por ejemplo: “¡que renuncie el comandante!” o una canción dedicada a Evo Morales: “¡Evo, Evo no lo piensen ni dos veces ni tres veces si no quieres que te pase lo que le ha pasado al Goni!”.

Toman oficinas y queman documentos

En la UTOP los discursos comenzaron, los líderes coyunturales explicaron a sus camaradas que en la mañana la propuesta gubernamental al sector fue de un incremento de Bs 200, al unísono los policías la rechazaron y anunciaron seguir con la medida de presión hasta que conseguir la nivelación salarial con el Ejército.

Los policías seguían de cerca las noticias nacionales por un canal televisivo, el grupo se masificó cuando mostraron imágenes de la toma de la Dirección de Inteligencia en La Paz y la quema de documentación. De pronto un grupo se organizó y salió a gran velocidad rumbo al Comando Departamental. La oficina de Régimen Disciplinario fue invadida para sacar la documentación acumulada en el patio central. Dos puertas fueron abiertas por la fuerza, una a patadas y la segunda al ser jaloneada quedó con todos sus vidrios rotos. También una computadora fue acomodada para convertirla en cenizas. La fogata fue animada por las esposas de los policías que se encuentran en vigilia en la puerta de la UTOP. Uno de los suboficiales dijo que el papeleo era de los procesos disciplinarios en contra de sus camaradas, la mayoría injustos y arbitrarios. Personal de la UTOP que vigilaba el incidente no intervino lo sucedido.

El director de seguridad ciudadana de la Gobernación, Henry Terrazas, lamentó los destrozos y la pérdida de información del Tribunal Disciplinario y exhortó a camaradas a mantener la calma.

Por la noche hubo una nueva toma violenta protagonizada por los uniformados en el Servicio General de Identificación Personal (Segip) donde funciona una oficina de Inteligencia. Los vidrios cayeron en pedazos.