Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 17 de febrero de 2020
  • Actualizado 17:33

Romero dice que resta esclarecer llamadas telefónicas de EEUU a indígenas

Romero dice que resta esclarecer llamadas telefónicas de EEUU a indígenas
El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, admitió que el acuerdo marco entre Bolivia y EEUU fue firmado sin que haya sido superado el impasse de llamadas telefónicas entre funcionarios de la embajada de Washington en La Paz y el dirigente aymara Rafael Quispe, precisamente en la etapa inicial del conflicto del TIPNIS.

“Hubo llamadas telefónicas y las reconoció la Embajada, claro las admitió. El señor (Rafael) Quispe las negó. La Embajada las admitió, dijo sí nos hemos comunicado con estas personas y con otras más, queríamos informarnos de la situación política del país. Hubo un exceso”, dijo Romero en entrevista con el diario digitalOxígeno.

El actual ministro de la Presidencia  fue el Canciller interino que reclamó al encargado de negocios interino de Estados Unidos, Wiliam Mozdezierz, por las llamadas telefónicas aquel 23 de agosto en instalaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional.

El Ministro atribuyó el impasse de las llamadas telefónicas a la ausencia de un acuerdo marco por lo que vio por conveniente que el caso sea resuelto. “Sí, seguramente habrá investigaciones, sería bueno esclarecer esto; pero evidentemente hubo un exceso, una intromisión, una transgresión del convenio”, recordó.

Romero explicó que en una relación de países se debe priorizar la colaboración, la solidaridad y la complementación. Sobre todo, aplicar el artículo 41 del convenio de Viena que pide que "todos los asuntos oficiales de que la misión esté encargada por el Estado acreditante han de ser tratados con el Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado receptor por conducto de él, o con el Ministerio que se haya convenido"

Otro estipulado que define la relación, según el convenio, es el siguiente: Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. También están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.

 “Más allá de un hecho específico que se haya producido, tal vez ese hecho específico ha orientado  a la reafirmación de esto de la no intromisión (en el acuerdo)”, explicó Romero.

El 26 de agosto, el canciller David Choquehuanca sostuvo que los contactos telefónicos entre dirigentes indígenas y la Embajada de EEUU en Bolivia ponían en riesgo la firma del acuerdo marco entre ambos países.

“Tenemos que tomar una decisión de cuándo y dónde firmarlo, pero estos hechos (llamadas) deben ser esclarecidos. El acuerdo busca el respeto y establece principios de no intromisión en  asuntos internos y si (EEUU) está trabajando en contrasentido tendremos que evaluarlo”, dijo  Choquehuanca en aquella ocasión.

Cinco días antes, el presidente Evo Morales denunció que los dirigentes indígenas de la movilización Pedro Nuni, Roxana Marupa Tórrez, Adolfo Chávez y Rafael Quispe habrían recibido llamadas telefónicas de la Embajada norteamericana.

 “Esperemos que hacia adelante se pueda superar esa situación. Ahora, Tenemos un acuerdo marco que compromete a la no injerencia, hay que velar por que se cumpla”, aseguró el Ministro de la Presidencia en una entrevista exclusiva con este medio.

El viernes 11 de este mes, el presidente Evo Morales reactivó en la memoria de los ciudadanos de Cuarahuara de Carangas el impasse de las llamadas de telefónicas que hasta el momento no se superó.

“Algunos dirigentes se aprovechan, ustedes han escuchado, algunos dirigentes dicen que son de Conamaq, en contacto permanente con la Embajada de EEUU, qué clase de dirigentes pueden ser, qué clase de originario, qué clase de Conamaq”, refutó Morales en un discurso ante una concentración de cientos de personas.  

Asimismo, el Jefe de Estado dijo que esperaba la reflexión del pueblo sobre el tema, pero que él asumiría cualquier situación para buscar la estabilidad nacional.

“Estoy soportando esa clase de provocaciones y agresiones internas y externas vamos a aguantar todo por nuestro pueblo para sacar adelante a Bolivia”, anunció.

En septiembre de 2008, el presidente Evo Morales expulsó al embajador de Estados Unidos de entonces, Philip Goldberg, por presunta intromisión en asuntos internos en Bolivia.

Sin embargo, el 7 de noviembre, el vicecanciller boliviano Juan Carlos Alurralde y  la subsecretaria de Asuntos Globales en el Departamento de Estado de Estados Unidos, María Otero fueron los encargados de firmar el nuevo acuerdo marco que se basa en el respeto a la soberanía de cada Estado.