Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:04

Indígenas afines al MAS retoman las oficinas de la CIDOB en Santa Cruz

Indígenas afines al MAS retoman las oficinas de la CIDOB en Santa Cruz

El control de la sede de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) provocó este domingo una toma y retoma de esas instalaciones a cargo de leales de los dirigentes Adolfo Chávez y Melva Hurtado.

Un grupo de indígenas leales al dirigente indígena Adolfo Chávez lograron inicialmente este domingo la toma de la sede de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) que funciona en un barrio de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, informó hoy Emar Raldes.

El actual secretario de Comunicación de la directiva que preside Melva Hurtado, denunció que un grupo ingresó con violencia a la sede indígena entre las cuatro y cinco de la madrugada del domingo.

“Hemos sido avasallados por una turba de maleantes, de ‘palomillos’ (jóvenes drogadictos) contratados por Pedro Nuni, Celso Padilla y ex dirigentes que se resisten a ser cambiados. La toma de nuestra Casa Grande se produjo cuando los dirigentes descansaban después de una larga reunión”, relató a los periodistas.

Agregó que hubo violencia y destrozos en las instalaciones de la sede de la CIDOB. Además precisó que el dirigente Pedro Vale sufrió agresión física y tortura.

“Los actuales dirigentes de la CIDOB presentaremos denuncia al Ministerio Público de lo ocurrido esta madrugada, y presentaremos el informe del médico forense porque hubo varios compañeros que fueron golpeados”, dijo.

Celso Padilla, de la Asamblea del Pueblo Guaraní, confirmó que un grupo de ayoreos y drogadictos fueron expulsados de la Casa Grande, y censuró a Melva Hurtado por los sucesos en la sede indígena.

Pero 10 horas después se produjo una acción de retoma de los seguidores de la beniana Hurtado, quienes estaban respaldados por policías. Al final de la tarde la sede de la CIDOB estaba bajo control de la gente de Melva Hurtado.

Melva Hurtado fue designada como presidenta de la CIDOB y en esa condición sustituyó a Adolfo Chávez, quien tenía mandato hasta 2015.

La crisis en la dirigencia del movimiento indígena de Bolivia se profundizó con el desarrollo de la novena marcha indígena en defensa del TIPNIS.