Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
  • Actualizado 21:13

SOLIDARIDAD EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Voluntarios construyen casa de juegos para cuatro hermanitas que nunca celebraron sus cumpleaños

Un grupo de jóvenes apoya a la familia desde hace unos meses. Se encariñaron con las niñas y las sorprendieron con el regalo. Una de las pequeñas tiene un problema en la mandíbula que le impide alimentarse con normalidad. 
Las niñas ingresan a la casita de madera que les construyeron los voluntarios. Fotos: Herlan Ramírez
Las niñas ingresan a la casita de madera que les construyeron los voluntarios. Fotos: Herlan Ramírez
Voluntarios construyen casa de juegos para cuatro hermanitas que nunca celebraron sus cumpleaños

Cuatro niñas (de 9, 8, 5 y 3 años) fueron sorprendidas con una casa de juegos la tarde del martes. Ese fue uno de los regalos que recibieron como festejo por los cumpleaños que nunca antes habían celebrado.

Un grupo de voluntarios, liderados por el concejal de Sacaba Herlan Ramírez, identificó a la familia de Fabiola R., mientras ayudaban a un ancianito en la zona de El Abra. Se trata de una joven, de 26 años, que tiene cinco hijos (cuatro niñas y un bebé de cuatro meses).

Fabiola R. atravesaba por una situación sumamente complicada, en medio de la pandemia del coronavirus, puesto que habían sido desalojados de la habitación que alquilaban en esa zona. Después, encontraron un cuarto en alquiler y debían pagar 350 bolivianos cada mes. Finalmente, una familia de la misma zona se solidarizó con ellos y los acogió en dos habitaciones, mientras dure la cuarentena.

Los voluntarios se encariñaron con las niñas y conocieron que nunca les habían festejado sus cumpleaños por las condiciones económicas, entre otras dificultades. Entonces, decidieron adquirir y gestionar donaciones de tablas y otros materiales para la construcción de una casa de madera para que ellas jueguen y tengan un espacio de aprendizaje. Trabajaron en la construcción y pintado de la casa durante unos tres días. En el interior pintaron el abecedario y números.

Las menores dentro de la casa de juegos.

Los voluntarios organizaron un pequeño festejo por los cumpleaños que nunca habían celebrado las cuatro hermanitas, donde les entregaron la casita de juegos. Les compraron una torta y les hicieron postres. Solo un grupo reducido de los voluntarios asistió asumiendo las medidas de bioseguridad correspondientes. Un payasito se sumó a la causa para robarse la sonrisa de las pequeñas.

“Es una satisfacción verlas contentas. No se necesita tanto para darles un poquito de felicidad”, manifestó el impulsor de la iniciativa.

Las pequeñas soplan la vela de la torta.

ACCIDENTE Zenaida, la niña de ocho años, tiene dificultades para alimentarse debido a que no puede abrir la boca aparentemente por un problema en la mandíbula. La pequeña fue atropellada hace unos tres años por la zona de Quintanilla, en Sacaba. “Ella salió de la casa por un chicolac porque compré uno solo y dividí el contenido en dos partes para mis dos hijas, en ese entonces. Zenaida no quería compartir y tomó una moneda y se fue a la tienda, pero la atropellaron”.

La mujer que conducía la movilidad que atropelló a Zenaida pagó los costos de una intervención quirúrgica, pero debían practicarle otra más. Fabiola manifestó que la boca de Zenaida se ha ido cerrando más, hace como un año, y eso le provoca dolores al masticar por lo que debe cortar en pedazos sus alimentos, pero aun así siente molestias.

El 20 de junio, Ramírez buscó ayuda e inicialmente llevó a Zenaida al hospital México de Sacaba, donde le revisaron y le tomaron unas radiografías, pero el médico traumatólogo indicó que la niña debía ser valorada por un cirujano maxilofacial. El municipio no cuenta con un especialista de esa área en el sistema público y emprendieron la búsqueda de profesionales que se solidaricen con la situación de la pequeña.

Afortunadamente, la Fundación Dr. Alfredo Rojas conoció el estado de Zenaida y tras revisarla resolvió que tiene una anquilosis de ATM (izquierda) a consecuencia de un trauma mandibular bilateral de cóndilo y sínfisis provocado por el accidente de tránsito. Los profesionales comenzaron con el tratamiento de la niña e iniciaron con la curación de sus dientes.

Zenaida recibe atención en la Fundación Dr. Alfredo Rojas.

INVISIBLES Fabiola y sus cinco hijos son invisibles ante el Gobierno debido a que no cuentan con registro de nacimiento, lo que significa que están excluidos de protección y respeto a sus derechos, así como una serie de servicios esenciales como la atención de la salud y la educación. Zenaida y su hermana mayor, de nueve años, que están en edad escolar no vencieron ningún curso debido a que las escuelas no las reciben porque “no existen” al no tener un documento de identidad.

El problema data desde hace mucho tiempo porque los padres de Fabiola nunca registraron su nacimiento. Ella creció “invisible ante el Gobierno” y lo mismo está ocurriendo con sus hijos. Las primeras cuatro nacieron en casa.

Zenaida fue atendida y registrada como persona en situación de calle en el hospital público porque no contaba con su certificado de nacimiento. Una situación similar se repite cuando los miembros de su familia requieren un servicio médico.

Ramírez dijo que algunos profesionales lo contactaron haciéndole conocer su predisposición para ayudar a la familia y obtener los documentos con el propósito de que las menores puedan acceder a la educación y hacer prevalecer sus derechos. La tramitación continuará cuando se levanten las medidas restrictivas y las oficinas atiendan con regularidad.

Si usted desea ayudar a la familia de Fabiola R. puede contactarse con Ramírez al 60709900.

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