Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 02 de diciembre de 2021
  • Actualizado 20:25

Violencia y problemas económicos en las familias, los retos de trabajadores sociales en pandemia

En su aniversario 75, la carrera de Trabajo Social transita desafíos ligados con problemáticas acentuadas durante la crisis sanitaria. La licenciada Rosario Luizaga destaca que los varones han roto la idea inicial que apuntaba a que las mujeres copaban el campo.

Un grupo de estudiantes de la UMSS. DICO SOLÍS
Un grupo de estudiantes de la UMSS. DICO SOLÍS
Violencia y problemas económicos en las familias, los retos de trabajadores sociales en pandemia

A 75 años de que la carrera de Trabajo Social se insertara dentro del campo formativo boliviano, los profesionales del área y estudiantes celebran su aniversario y experimentan desafíos que guardan una relación directa con el contexto pandémico: la violencia en todos sus ámbitos (especialmente en la familia) y los problemas económicos son los dos elementos que concentran la preocupación y ocupan gran parte de la agenda.

Es, sin dudas, un momento emotivo para quienes hacen parte del sector académico, tomando en cuenta las adversidades sorteadas en el camino, hasta consolidar una profesión que se fue abriendo espacio paulatinamente.

La magister Rosario Luizaga, docente del área, presidenta de Comité de Ética de la Federación de Profesionales Cochabamba y secretaria académica del Colegio Nacional de Trabajo Social, ofrece un repaso. “Podemos ver que la profesión surgió, un poco, respondiendo a las necesidades que tenía la población, sobre todo en cuestión de la pobreza y los derechos, entre otros. En este transcurrir de la historia, la primera escuela de Bolivia se fundó en La Paz. Con el tiempo, el Trabajo Social entró a formar parte de la universidad, constituyéndose en una carrera profesional al igual que el resto. Hoy, el Colegio Nacional de Trabajo Social posee sede en La Paz. Sin embargo, colegas de todo el país somos constituyentes de ese directorio”.

Luizaga, quien dicta clases en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y también ha sido fundadora de la carrera en dicha casa universitaria (en 2006), celebra que la inclusión y motivación de los estudiantes varones hayan roto la idea que suele adoptarse con relación a la supuesta relación de la profesión con el género femenino.

Si bien es cierto que el Trabajo Social surgió con el 100% de la población estudiantil dentro del target de mujeres, ahora el panorama ha mudado. La magister calcula que el 35% de los universitarios es varón, lo que la invita a asumir el dato con mucha satisfacción.

“las primeras mujeres que se involucraron con la asistencia social fueron las samaritanas de la Cruz Roja. Hoy vemos en la UMSS una presencia interesante de varones, del mismo modo que en el campo laboral. Ya no está sesgado hacia un espacio netamente femenino. Al menos un 35% está involucrado con la carrera”. El universo estudiantil en la San Simón es de 1.500 alumnos dentro de la carrera.

PROBLEMAS Luizaga anticipa que identificó dos elementos que se han acentuado en la pandemia y han incidido en problemas sociales: la violencia y la pérdida de recursos económicos.

“En esta época de pandemia ha surgido otro contexto para toda la sociedad, especialmente en el ámbito de la familia, que fue afectado. “Los problemas económicos se acentuaron muchísimo porque sabemos que la mayor parte de la población está inserta en el sector terciario de la económica. Al no haber la dinámica que se tenía antes, se modificó muchísimo la estructura de la familia. Una consecuencia de todos los aspectos es la violencia Y no solo vemos violencia intrafamiliar, sino también, violencia en relación de noviazgo o relación con los niños. Son muchos factores”, analiza la docente.

Encarar un trabajo investigativo que indague en los cambios suscitados dentro del proceso de la pandemia es urgente, según Luizaga.