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  • Diario Digital | martes, 23 de abril de 2024
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BASADO EN LAS PROFECÍAS DE NOSTRADAMUS Y OTROS, ANDRÉS VARGAS VATICINA UN TERREMOTO EN SUDAMÉRICA

Vidente anuncia hundimientos en Cochabamba

Vidente anuncia hundimientos en Cochabamba



Las probabilidades de un terremoto de 9.9 grados en la escala de Richter en Sudamérica se incrementan desde este año. La predicción corresponde al vidente Andrés Vargas, quien dictará una conferencia hoy a las 18:30 en la Universidad Técnica UCATEC, ubicada en la plazuela Cala Cala. Vargas basa sus predicciones en las profecías de Nostradamus, de Benjamín Solari Parravicini (1898 - 1974), las profecías andinas y vivencias personales.

El vidente anuncia que luego del terremoto, el lago Titicaca sufrirá un lagomoto que afectará colateralmente y abrirá la falla de Kotahuma y otras fallas menores, al oeste de la ciudad de La Paz. “El lago se transbordará sobre la ciudad misma creando -sumado el terremoto- un desastre total. Nada quedaría de la ciudad de La Paz”, predice Vargas.

HUNDIMIENTOS Asimismo, Vargas anuncia que en Cochabamba, “las consecuencias serían las subducciones de tierras y poblaciones y la misma ciudad kilómetros bajo tierra”. El vidente agrega que Sucre quedará derruida, lo mismo que Tarija, parte de Potosí, y Santa Cruz parcialmente. En todo el Cono Sur del continente será percibida la descomunal actividad sísmica, como “la más catastrófica que haya sufrido nuestro país y los países vecinos”.

Vargas explica que, en términos de lo que ocurrirá a nivel de la superficie terrestre planetaria, se producirá un solevantamiento y subducciones de tierras continentales en cientos de metros. En Bolivia se registrará un hundimiento estimado en decenas de metros. “Ahí las tierras se sumergirán dando paso posteriormente a una geografía distinta a la actual”. Según Vargas, la tierra en Sudamérica en los próximos meses y años “seguirá temblando y por lo menos con grandes réplicas terremóticas”. El final es el reordenamiento y reacomodamiento planetario geotectónico de la Tierra, donde los viejos continentes están ahora destinados a sumergirse kilómetros adentro de la entrañas y que emerjan nuevos continentes.

El vidente asegura que ”la Madre tierra está pariéndose a sí misma”. Ante esta situación, Vargas aconseja que “el hombre debe auto-renacerse por sobre sus decadencias hacia el Nuevo Hombre, sino quiere quedarse desheredado y olvidado”. Reitera que “la superficie de la tierra continuará experimentando levantamientos y subducciones, las destrucciones de ciudades serán vinagre de todos los días, la mortandad por todo el mundo en cientos de cientos de millones será aterradora, sin exagerar éste término”.

Vargas dicta la segunda conferencia sobre “Las profecías y los tiempos del fin”, abordando los refugios para la catástrofe y el tránsito a la cuarta dimensión.

El vidente señala que “tanto la ciencia y la videncia hoy están confirmando un inminente megaterremoto en todo el área oeste de Sudamérica.

CHOQUE El origen del fenómeno estará, según Vargas, en el choque de las placas tectónicas “Nazca y Sudamericana, o marina y continental, en que la segunda va penetrando debajo de la primera en virtud de un proceso que los geólogos denominan subducción”.

Esta subducción que normalmente es de 9 centímetros por año, en este último tiempo experimentó una aceleración inusitada debido a la gigantesca acumulación de energía en la falla geológica -o área de contacto de ambas placas- y al liberarse esta energía provocará que intempestivamente y en poco lapso de tiempo la Placa Sudamericana o continental avance debajo de la placa de Nazca en 24 metros. Ello levantará la plataforma marina en una extensión de mil kilómetros, desatando primero los terremotos y después el consiguiente maremoto o tsunami. La descomunal “Cresta de gallito” entre las mencionadas placas de Nazca y Sudamérica provocará deformaciones tectónicas verticales y horizontales en un área de 200 kilómetros de ancho y mil kilómetros de largo: desde Concepción a la Península Taitao y desde los Andes hasta el Pacífico, concluye Vargas.

El movimiento sísmico es constante

La directora del Observatorio de San Calixto, Dra. Estela Minaya, afirma que constantemente hay sismos de pequeña magnitud (3 en la escala de Richter) en Cochabamba y Sucre. Hay personas que sienten esos movimientos, pero ya no dicen nada. Los epicentros de esos sismos superficiales están en diversos lugares desde el Chapare hasta Arque y también en la ciudad de Cochabamba.

Minaya descarta la posibilidad de un próximo cataclismo. Explica que las placas de Nazca chocaron hace 26 millones de años y que no se acelera la actividad sísmica. Lo que ocurre es que se acumula mucha energía en la tierra, la misma que puede generar sismos. Los ciclos son de aproximadamente cien años y por eso es que en las costas de Chile se registró el terremoto del año pasado.

La directora del Observatorio añade que cualquier proceso geológico es muy dinámico, pero se presenta en periodos largos de tiempo.

Agrega que respeta lo que digan las personas, pero considera que “la falta conocimiento científico empaña la información”.

La Tierra tiene unos 600 millones de años de antigüedad y sólo se conoce lo que pasó en 300 millones de años.

Si bien no se puede predecir cataclismos, Minaya insta a que la gente esté preparada para enfrentar desastres naturales como inundaciones, sequías o deslizamientos, para mitigar el impacto.