Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 11 de diciembre de 2019
  • Actualizado 13:23

Víctimas aguardan casas a 15 meses del aluvión

Cinco familias que perdieron a sus seres queridos en el desastre reclaman una vivienda. La Alcaldía dice que es un “trámite que demora”.
Víctimas aguardan casas a 15 meses del aluvión


A 15 meses del aluvión en Tiquipaya, cinco familias que perdieron a sus seres queridos aún esperan que las autoridades cumplan lo prometido y les edifiquen viviendas. El 7 de febrero de 2018, un día después de la tragedia, el vicepresidente Álvaro García garantizó que priorizarían las construcciones. “A los que han perdido sus viviendas, les vamos a construir unas nuevas. No van a ser de dos o tres pisos, pero sí una casa sencilla, decente para que habiten”.

Sin embargo, han pasado 473 días y no se colocó una sola piedra en los terrenos que les indicaron que serán de su propiedad, en la zona de las Colinas del Padre Rey. Los damnificados atribuyen la demora a una “falta de compromiso” de los funcionarios de la Alcaldía de Tiquipaya, puesto que ellos tienen que regularizar los predios para que intervenga la Agencia Estatal de Vivienda (AEV).

Elizabeth Salinas, mamá de Gamaliel, el niño que perdió la vida por salvar a su mascota en el desastre, dijo ayer que aproximarse a la casa donde su hijo de 12 años murió le causa dolor y revive los momentos que vivió el 6 de febrero, hace un año. Se le empañan los ojos y quiebra la voz cuando habla de Gamaliel, a quien llama “bebé”.

Señaló que después de la tragedia conoció gente que le “tendió la mano”, pero reconoció que necesita una casa propia. La AEV le dijo que calificaba para que le construyan una vivienda. Ella vivía en una casa que tomó en anticrético, pero los dueños aún no le devolvieron el dinero. No insistió porque comprendió que también pasaban por una situación difícil. Actualmente, Elizabeth vive con su hijo de 16 años en una iglesia, la misma que le ofreció un espacio cuando velaron el cuerpo de Gamaliel. “Hemos sido pacientes en la espera, pero no hay nada concreto. A veces pienso que solo se están burlando de nosotros. Quisiera saber qué pasará con nosotros”.

En esa misma situación están otras familias. Gonzalo Torrico perdió a su papá en el desastre. Héctor, de 77 años, fue encontrado en medio de la mazamorra en la planta baja de su casa, tras tres días del aluvión.

Patricia Torrico recordó que su casa fue una de las más afectadas. Enseñó un terreno con escombros y piedras. “No quedó nada de mi vivienda”. Recordó que la mazamorra que bajó por el río Taquiña destrozó un puente, esa infraestructura golpeó la edificación. “El puente parecía un barco que pasaba por mi patio. Se llevó absolutamente todo, mi padre no pudo salir y quedó enterrado”.



LÍOS Gonzalo comentó que aceptaron la reubicación ante el riesgo y dolor que representaba vivir en la zona de desastre. La Alcaldía les ofreció terrenos para las cinco familias en las Colinas del Padre Rey. La AEV excavó los terrenos para emplazar las casas, pero las obras fueron paralizadas porque los vecinos dijeron que el municipio no había socializado que se harían nuevas viviendas.

Después les mostraron otras tierras, cerca de las primeras que ofrecieron. Ahí, los damnificados, tras la aprobación del asesor del municipio, empezaron a construir una muralla. “Queríamos hacer aunque un cuarto para mudarnos, mientras nos construían las casas que nos prometieron. Usamos nuestros ahorros, pero luego servidores nos notificaron con una multa de 5.000 bolivianos porque se estaba construyendo un muro sin autorización”.

Finalmente, el 18 de febrero de 2019, se firmó un acta de compromiso entre las autoridades la comunidad Colinas del Padre Rey para que reubicarán a las cinco familias. El 18 de marzo de 2019 sacaron un acta de acuerdo, pero después de ese documento no hay más avances, según los afectados.

Al respecto, el secretario técnico de la Alcaldía de Tiquipaya, Cecilio Salvatierra, manifestó que las tierras de las Colinas del Padre Rey son áreas verdes destinadas a equipamiento, pero que, a través de acuerdos, están garantizadas para la reubicación de los damnificados. Sin embargo, dijo que realizar el trámite de cambio de uso de suelo “toma su tiempo”. “Es un proceso que no se da de la noche a la mañana. Estamos buscando la legalidad del espacio para disponer y que la AEV pueda reponer las viviendas”.

Señaló que es un trámite que debe pasar por varias instancias, entre ellas, el Concejo Municipal y la Asamblea Legislativa Plurinacional. “Solo después, el Alcalde podrá firmar para dar la propiedad a esas familias”.

Sin embargo, los damnificados cuestionan el tiempo que continúan en espera por una vivienda digna. Piden a las autoridades departamentales y nacionales gestionar para que la Alcaldía pueda agilizar los procedimientos para que la AEV construya sus viviendas.