Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 02:36

Usan la vía legal para dar medicinas sin aval a pacientes COVID en UTI

Familiares de algunos convalecientes contratan a médicos externos para que suministren medicamentos desaconsejados por la medicina tradicional, como el dióxido de cloro.
Profesionales de salud entuban a un paciente con coronavirus que está en terapia intensiva. DICO SOLÍS
Profesionales de salud entuban a un paciente con coronavirus que está en terapia intensiva. DICO SOLÍS
Usan la vía legal para dar medicinas sin aval a pacientes COVID en UTI

Durante la primera temporada del brote de coronavirus, los familiares de un paciente contagiado e internado en una unidad de terapia intensiva de un hospital de Sucre recurrieron a la vía legal para que se le suministre dióxido de cloro. Lo consiguieron, pero su salud empeoró y murió 48 horas después.

 La Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva de Bolivia alertó que este no es el único caso reportado en el país. De un tiempo a esta parte, advirtieron intromisión de “personal ajeno y de terceras personas” en sus funciones, valiéndose de instrumentos legales.

 El presidente de ese ente, Joel Gutiérrez Beltrán, dio más detalles sobre el caso de Sucre. Contó que los allegados del enfermo acudieron al establecimiento de salud con una supuesta “documentación legal” que solicitaba el ingreso de un médico general externo al área de terapia intensiva para que aplique la sustancia al infectado con COVID-19. Ellos pagaron los honorarios a ese profesional.

 Por la vía legal, lograron romper el protocolo establecido por los intensivistas, sin considerar las consecuencias.

 Gutiérrez dijo que los profesionales de esa área están en contra de cualquier sustancia que no sea medicamento, como el dióxido de cloro, porque “puede llegar a ser contraproducente para la salud, pudiendo agravar la condición de los pacientes críticos”.

 Se registró un caso similar en La Paz, provocado por la “injerencia de la familia (de un paciente en terapia intensiva) e interpretación de otros colegas”.

 “Bajo presión” y con “amenazas legales” también transgredieron el protocolo que guía el trabajo de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva de Bolivia y consiguieron el suministro de sustancias no avaladas.

 “No recomendamos el uso de remdesivir, lopinavir-ritonavir, hidroxicloroquina, azitromicina, interferón, plasma convaleciente para tratamiento de los pacientes que sufren la infección por este virus, ya que no se ha demostrado su beneficio en pacientes críticos con infección por SARS-CoV-2", señala un pronunciamiento de los intensivistas del país.

 En línea con esa determinación, Gutiérrez aseveró que esos productos “no generan mejor repercusión, al contrario, deterioran más el sistema inmunológico”.

DETALLES

Gutiérrez lamentó la intromisión permanente de “colegas no especialistas” que aplican “medidas terapéuticas” a los pacientes, esto a pedido de sus familiares.

 Remarcó que la Sociedad ya tiene protocolizada el área de cuidados intensivos, con base científica y referencias internacionales.

 El profesional dijo que, frente a dicha intromisión, los intensivistas deslindan responsabilidad alguna sobre lo que le ocurra al paciente.

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