Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de octubre de 2022
  • Actualizado 00:09

Universitarios destrozaron oficinas y hubo batalla campal en San Simón

Los destrozos en la Universidad, este lunes. NOÉ PORTUGAL
Los destrozos en la Universidad, este lunes. NOÉ PORTUGAL
Universitarios destrozaron oficinas y hubo batalla campal en San Simón

La Universidad Mayor de San Simón (UMSS) fue el escenario de un enfrentamiento entre universitarios que terminó tomando las instalaciones de la Federación Universitaria Local (FUL). Ante el grado de violencia y el llamado de las autoridades, efectivos de la Policía ingresaron a la casa de estudios superiores para restablecer el orden.

El comandante departamental de la Policía, coronel Erick Holguín, informó que “afortunadamente” no hubo heridos.

Los destrozos y altercados se registraron este lunes, después de una asamblea realizada por estudiantes autodenominados de base, quienes denunciaron un “desfalco económico” de la FUL). El sector movilizado aseguró que la dirigencia estudiantil adeuda 200 mil bolivianos.

Vidrios y puertas rotas, documentación por los suelos, cámaras de vigilancia destrozadas e incluso el presunto robo de televisores y muebles que existían en las oficinas de la FUL son algunas de las consecuencias que dejó el conflicto.

Por su lado, e través de un comunicado oficial, la actual dirigencia de la FUL informó que las acusaciones de desfalco económico son emitidas “sin tener pruebas”; y denominó a la asamblea de hoy “ilegal”.

Además, aseguraron que “la FUL y los centros de estudiantes tienen todo el deber de desembolsar recursos económicos para festejar el 21 de septiembre Día del Estudiante (dinero del mismo estudiante que cancela en su matricula el aporte gremial) y al finalizar la gestión como de costumbre se hará informe económico como dice el estatuto de la FUL”.  

En respuesta, el sector movilizado de estudiantes posesionó a una nueva dirigencia transitoria, la cual deberá realizar nuevas elecciones de la FUL en 20 días. La medida es acompañada de una vigilia permanente y una huelga de hambre para expulsar a la dirigencia anterior.

Tras restablecer el orden, efectivos de la Policía cercaron la zona.