Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 27 de octubre de 2020
  • Actualizado 16:34

EL RUBRO PERMANECE EN LA INCERTIDUMBRE

Trabajadores de la prensa: COVID-19 no los olvida; las autoridades, sí

El periodista Franz Navia es uno de los más de 100 contagiados de este sector a nivel nacional. Seguros médicos no cubren atención por falta de espacio y urgen alternativas. 
Miembros de medios de comunicación durante una protesta para exigir mejor atención médica y denunciar despidos.  DICO SOLÍS
Miembros de medios de comunicación durante una protesta para exigir mejor atención médica y denunciar despidos. DICO SOLÍS
Trabajadores de la prensa: COVID-19 no los olvida; las autoridades, sí

Con el sonido de fondo que emite el monitor que controla los signos vitales, el radialista Franz Navia relata su experiencia como paciente positivo de coronavirus COVID-19. Hace dos semanas comenzó a tener los síntomas y el pasado jueves fue internado de urgencia ante la imposibilidad de respirar.

Con la voz entrecortada, pero manteniendo la serenidad, Navia cuenta, a través de una llamada, que tuvo que acudir a una clínica privada para recibir atención médica debido a que su seguro de salud no lo atendió, ante la falta de espacio. Después de ir de un hospital al otro, finalmente logró internarse. Con el pasar de los días, sus pulmones fueron afectados y ahora permanece con oxígeno.

Navia es solo uno de los más de 100 trabajadores de la prensa que cayeron ante el coronavirus en Bolivia durante el desempeño de su labor. 

Las jornadas se hacen más largas, el riesgo aumenta con el pasar de las semanas, pero no cambia el compromiso que asumen muchos de ellos para mostrar lo que pasa en la sociedad y ser el vínculo entre la población y la realidad del país. Ellos no dejaron de trabajar ni un día.

“MIS COLEGAS SON MI FAMILIA” Navia asegura que permaneció en su casa los primeros días, pero su salud empeoró hasta el punto de tener que utilizar un tanque de oxígeno todo el tiempo. Por ahora permanece en observación. La primera prueba rápida que se hizo salió negativa, pero, al no mejorar, le hicieron una tomografía donde se verificó la presencia del virus, ante el daño evidente en los pulmones.

No sabe con exactitud dónde pudo contagiarse. “Haciendo el trabajo de prensa, puede ser en cualquier parte. He estado en hospitales, el SEDES, la Gobernación, Alcaldía, la Plaza Principal, donde había conferencias de prensa. Por eso, les pido a mis colegas que se cuiden”, cuenta.

Cuando la situación de Franz empeoró, sus padres —que viven en la misma casa— se mudaron al domicilio de unos familiares, sus cuatro hijos y su nieta se trasladaron al piso de arriba y él se quedó en la planta baja con su esposa, quien se encargó de cuidarlo. 

“En la Caja me dijeron que no vaya, que podría ser contraproducente porque todo está infectado. No sabía qué hacer, qué determinaciones tomar, peor cuando no te puedes ni mover”, explica.

El periodista cuestiona la falta de un lugar donde puedan acudir los trabajadores de la prensa en caso de contagio. Explica que sería una gran ayuda debido a la indefensión en la que se encuentran muchos de ellos frente al colapso del sistema de salud. “Tengo muy buenos amigos, no les digo compañeros. Como me han demostrado, son mis ángeles. Es una gran familia la que tengo entre los que trabajan en prensa. Todos me han tratado como familia y eso me está dando fortaleza”, relata con la voz quebrada.

El radialista intenta estar tranquilo para que se estado de salud se mantenga estable y mejore lo antes posible. “Enfrento el virus con mucha fe, con Dios por delante. Siempre he dicho que el periodismo no es una profesión, es una vocación de fe, de amor y de servicio”.

Radio Centro es su casa, su entrega y compromiso está con ese medio de comunicación. “Este es solo un momento difícil, espero pronto poder volver a ayudar, siempre dispuesto a seguir sirviendo”.

Varios colegas iniciaron una campaña para recaudar fondos y poder cubrir los gastos médicos de la clínica. Este viernes se hará una rifa solidaria.

LOS PRIMEROS EN GANAR Y EN CAER Hasta el momento, hay 17 trabajadores de la prensa de Cochabamba contagiados con coronavirus, más de 25 sospechosos y un fallecido.

El primero en caer fue Cupertino Fernández, de 60 años, quien era fotoperiodista. Luego de una dura pelea contra la COVID-19, finalmente perdió la batalla el pasado sábado. 

Sin embargo, uno de los 17 contagiados sí pudo superar la enfermedad. 

Félix Quispe, director del programa radial Deporte Universal y Escape Libre, es el primer periodista que vence la enfermedad en el departamento. Comenta que batalló durante tres semanas y media, tiempo en el que combinó los tratamientos recomendados en este caso y la medicina tradicional. “Fue importante el apoyo de la familia, los amigos. Aún sigo cuidándome para evitar la recaída”, asegura. Además, ahora que está estable, espera los resultados para ver la posibilidad de donar plasma a algún colega que lo necesite.

El panorama en Cochabamba es un reflejo de la  realidad de los trabajadores de la prensa en Bolivia. La mayor cantidad de casos positivos —y muertes— se han registrados en Beni y Santa Cruz, los dos departamentos más golpeados por la COVID-19 en el país.

Uno de los primeros casos que conmovió al país fue el del presentador de televisión Marco Montero, quien ingresó a terapia intensiva hace más de un mes y se mantiene internado en la Caja Petrolera de Salud de Santa Cruz. Pese a recibir varias transfusiones de plasma, el tratamiento no dio el resultado esperado. 

Los últimos días se dio a conocer el contagio de José Pepe Pomacusi, el reconocido presentador y comunicador cruceño, quien produce el programa televisivo “No Mentiras” y conduce “Fama, Poder y Ganas”, en Radio Activa junto a Jimena Antelo. 

“Tengo un miedo gigante, por eso festejo cada día que va pasando”, contó en una entrevista. 

 El viernes pasado, se     realizó un plantón simultáneo a nivel nacional de los trabajadores de la prensa para protestar por las malas condiciones de salud en el país y por una serie de despidos a sus colegas de diferentes medios. Por ahora, no han recibido respuestas.