Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 02 de diciembre de 2022
  • Actualizado 21:54

Sexualidad: adolescentes confían tema a maestros antes que a papás

La mitad de mujeres que están a poco de dar a luz en hospitales es adolescente. De acuerdo con cifras antes de la pandemia, Cochabamba tiene un índice del 16%.

Un stand informativo sobre la prevención del embarazo adolescente, el 30 de septiembre. NOÉ PORTUGAL
Un stand informativo sobre la prevención del embarazo adolescente, el 30 de septiembre. NOÉ PORTUGAL
Sexualidad: adolescentes confían tema a maestros antes que a papás

Métodos anticonceptivos, días fértiles y fecundación, embarazo adolescente, la violencia sexual, el aborto adolescente, los órganos reproductivos. Los adolescentes actúan con naturalidad cuando hablan de estos temas entre pares.

Sin embargo, hablarlo con sus padres es más difícil. De acuerdo con un sondeo realizado con adolescentes, profesores, papás y autoridades a cargo del área, los jóvenes confían más en sus profesores que en sus papás cuando se trata de temas de sexualidad.

Durante la semana pasada, se desarrollaron conversatorios y ferias con la temática de prevención del embarazo adolescente y los derechos sexuales de esta población. El colegio Bolívar impulsó una marcha y la instalación de estands, y participaron diferentes colegios de la ciudad de Cochabamba.

Una estudiante de secundaria recorrió la feria con una caja de preservativos en mano y los repartió entre hombres y mujeres, estudiantes, profesores y otras personas. Algunos sonreían, otros solo agradecían, otros reaccionaban sorprendidos, principalmente los adultos. “Para que se proteja”, les decía ella.

Yamil, de 17 años, está consciente de que la información en torno a los métodos anticonceptivos es importante, y resalta que los jóvenes deben tener acceso a información. Sostiene que el método más seguro es el condón; pero, además, conoce que existe la T de cobre y la píldora del día después que pueden tomar las chicas. También reconoce que los papás tienen dificultad para referirse a estos temas.

“Sienten más vergüenza. Los hijos somos los que conocemos más que ellos. A veces, algunos padres son inconscientes de eso, y no saben que (por falta de información) existe el embarazo adolescente, porque las chicas no se saben cuidar y tampoco los chicos; y también puede haber enfermedades de trasmisión sexual”.

Agrega que los profesores “son abiertos, y tienden a concientizar”.

Valeria, de 16 años, se expresa en la misma línea.

“Muchas veces es difícil hablar con ellos (los papás). Pero, es muy importante que los padres hablen de estos temas con los hijos. Para los profesores es un deber; a veces, es un poco complicado porque como no hay información en la casa, los niños lo toman como un chiste. Generalmente, hablamos ente amigas, personas del mismo sexo y cada vez está dejando de ser un tema tabú”.

Los profesores sienten empatía con sus estudiantes y están abiertos a dilucidar dudas.

“Alguna vez me han preguntado: ‘Profesora, ¿después de una relación, qué hacemos’. Bueno, después de que han tenido una relación sexual, buscaremos la pastilla del día después, si es que no se han cuidado”, dice la profesora de Biología Amalia Benito Laura, quien responde sin prejuicios las inquietudes de sus estudiantes, quienes además le interrogan sobre el aborto y otros temas.

Lamenta que no pase lo mismo con los padres de familia.

“Los papás, con una educación de antes, tienen tabús; como que los chicos no quieren preguntar al papá (…). Yo creo que le hablan más al profesor de confianza que a los papás. Tienen más miedo a los papás porque son más conservadores”, dice.

Por su lado, el profesor, también de Biología, Juan Escobar, en la práctica de su profesión identifica los aspectos sensibles que requieren apoyo y orientación en los adolescentes. Considera que incluso la malla curricular “está mal hecha”. Ejemplifica esta situación manifestando que el tema del aparato reproductor femenino y masculino se toca solo en quinto de secundaria (con estudiantes de entre 16 y 17 años).

“Me parece que es tarde. ¿Y en primero? Nada. Tiene que empezar desde primaria, cosa de que lleguen a la adolescencia y ya no tiene que haber miedo”.

Él percibe también mayor confianza de sus estudiantes para hablar de sexualidad, cosa que no ocurre con los padres.

“Hay chicas de 12 años que realmente no avisan; están en edad de la primera menstruación y realmente callan. No avisan a su mamá ni a su papá; tienen temor. Como profesores, nos cuentan; nos ganamos la confianza (...). A veces no cuentan al papá; pero, sí confían en sus profesores”.

Una mamá, Jhenny Fernández, destaca que haya actividades como las ferias educativas, porque ve en ellas la posibilidad de mayor información para sus hijos. Explica que sí es difícil para los papás abordar la temática sobre sexualidad.

“Sigue existiendo ese tabú; con los papás es más complicado hablar de la sexualidad. A veces, con una tercera persona es más fácil; los profesores, que son como los segundos papás, son muy importantes”.

La jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de la Alcaldía de Cochabamba, Cynthia Prado, expone que los primeros responsables y están en la primera línea para la educación sexual son los padres de familia

“Sin embargo, tenemos varias generaciones en las que se nos han negado esta información”.

Juan Paz, un treintañero, recuerda que cuando él tenía 11 años, encontró un preservativo en su casa; entonces, desconocía lo que era. Lo leyó y encontró la palabra “semen (líquido que contiene un conjunto de espermatozoides)”. Días después, cuando acompañó a su padre a la farmacia, para comprar medicamentos, identificó los empaques de los preservativos; él continuaba sin saber qué era, pero recordó lo que había leído. Delante de la farmacéutica, preguntó: ¿Papi, qué es semen?. Pero, no tuvo respuesta, a más de la reacción sorpresiva de los dos adultos en el lugar.

Prado explica que así es como la mayoría fue creciendo, sin información; y que ahora, continúa existiendo “una muralla” que impide el acceso a la información en las casas.

“La mayor parte de los adolescentes se informa a través de las redes, las plataformas; conocen los métodos anticonceptivos, pero no los usan, y mucho tiene que ver con el ejemplo”.

También recuerda que, por mandato del Ministerio de Educación en todos los niveles se las unidades educativas se debe brindar información sobre sexualidad; pero, “no se está haciendo”.

Sin embargo, como autoridades, asegura que existen estrategias municipales, que se implementan a través de programas de la Escuela de la Familia.

“Hay resistencia al principio. Pero, cuando empezamos la capacitación, les mostramos a los padres que es un tema urgente de salud de sus niños, de sus hijos, lo aceptan, lo internalizan, y lo practican; hablan con sus hijos de sexualidad. Lo que pasa es que por muchas décadas hemos sido privados al derecho a la información en estos temas”.

El encargado de la Escuela de Familia, Édgar Alcocer, expresa que implementan un módulo de sexualidad para trabajar de manera integral con los papás, para que guíen a sus hijos desde que son pequeños.

ANTICONCEPTIVOS GRATIS Y SIN PERMISOS

Una estudiante distribuye preservativos durante una feria informativa. NOÉ PORTUGAL
Una estudiante distribuye preservativos durante una feria informativa. NOÉ PORTUGAL

Los adolescentes conocen de los métodos anticonceptivos; sin embargo. muchos tienen miedo comprarlos debido a las miradas juzgadoras que, en algunos casos, reciben.

La Jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia informa que en poco tiempo implementarán cinco centros de Atención de Atención Integral y Diferenciada de Adolescentes (AIDA) donde esta población podrá asistir con confianza, sin prejuicios; solos o acompañados; hombres y mujeres. Ahí, podrán acceder a información sobre sexualidad, podrán resolver cualquier pregunta que tengan y recibirán información abierta por parte de profesionales de diferentes áreas.

Además, en esos consultorios exclusivos para adolescentes podrán acceder a métodos anticonceptivos de manera gratuita.

Prado sostiene que los jóvenes pueden acceder a los métodos que elijan sin necesidad de permisos de sus padres u otras personas.

“Los derechos señalan que no necesitan esos permisos”. 

La mitad de mujeres a poco de dar a luz es adolescente

En un embarazo adolescente, ni el cuerpo ni la mente de la joven están preparados. Se registra en la adolescencia, a partir de la primera menstruación, cuando comienza la edad fértil, entre los 10 y los 19 años.

La Jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Cynthia Prado, informa que, de acuerdo con los datos conocidos hace menos de una semana en el sector salud, en las salas donde las mujeres están a poco de dar a luz, la mitad son adolescentes.

Los datos más recientes con los índices de embarazos adolescentes son de 2020, cuando llegó la pandemia. Prado apunta a la necesidad de actualizar la información.

La información del Ministerio de Salud y Deportes da cuenta de que, en 2020, el índice de embarazos adolescentes del 17%, en Bolivia; es decir que, de cada 100 embarazos registrados, 16 eran de adolescentes.

En el departamento de Cochabamba, el índice en ese mismo año fue del 16% y hubo al menos 7.024 embarazos. La cifra está después de Beni, Pando, Santa Cruz, Potosí y Chuquisaca; y antes de Oruro, Tarija y La Paz, que tienen índices menores.

El mismo índice, 16%, fue el registrado en Cochabamba en 2019. Mientras, entre 2016 y 2018, el índice fue del 18%. Hubo un índice mayor en 2015, 20%.

El encargado de la Escuela de la Familia de la Defensoría, Édgar Alcocer, acota que en Bolivia se registran cerca de 109 embarazos por día.

“Muchos de los embarazos no son registrados o acceden a medios o centros de salud donde no les brindan atención adecuada”.

La profesora Amalia Benito expresa que los casos de embarazos a temprana edad se dan por la falta de información.

La maestra tuvo estudiantes adolescentes embarazadas. Se refiere al tema con naturalidad y enfatiza que esas jóvenes no pueden pierden sus derechos.

“Ellas tienen derecho al estudio. Han asistido así, y siempre se les ha dicho a los jóvenes que haya respeto. En algún momento que la adolescente embarazada no podía asistir al colegio, tenía el permiso correspondiente. Han tenido la opción de pasar clases, asistir, y salir bachilleres”.

Prado remarca que lo que buscan es difundir información, no imponer.

“Queremos discutir con los padres, analizar, y juntos llegar a una solución para este problema tan grave en nuestra comunidad”.

VIOLACIÓN SEXUAL

El caso más reciente de embarazo adolescente registrado en la Defensoría de la Niñez de Cochabamba es de hace pocos días, y es debido a una violación sexual; y así ocurre cada semana, según Prado.

Por un lado, existen las parejas de adolescentes que se convierten en padres. Por otro, según Prado, la mayoría de los embarazos adolescentes son por casos de violación sexual.

Detalla que la mayor parte de las Interrupciones Legales de Embarazos (ILE) son de adolescentes de provincias y de áreas rurales.

“Presumimos que las cifras son muy altas, porque la mayor parte de la niñas y adolescentes en estado de embarazo no van a los hospitales. Muchas de ellas tienen en casa, bajo las sombras, porque muchos de los casos son agresión sexual; por tanto, no son datos confiables ni reales”.

La autoridad expone que existen casos de embarazo en niñas desde los 11 y 12 años, hasta los 18.

Cuando se identifica que el embarazo de una adolescente es a causa de una violación, se pasa a las áreas de psicología y legal, para también identificar al autor y, si es posible, aprehenderlo de inmediato, con la intervención de las autoridades jurisdiccionales.

Entretanto, la adolescente recibe atención psicológica y análisis en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).

De manera informada, la adolescente puede decidir por la interrupción del embarazo, que se practica dentro las 24 horas de haberse conocido el caso.

Apuntes

A continuación, se exponen resultados de un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) respecto al embarazo adolescente y cómo afecta la calidad de vida de las más jóvenes en Bolivia.

Trabajo

Las madres adolescentes (mujeres que tuvieron un hijo entre los 10 y 19 años) ganan hasta un 28 por ciento menos que las madres adultas jóvenes (mujeres que tuvieron un hijo entre los 20 y 29 años) que postergaron su maternidad. 

Ingreso anual

El ingreso laboral anual promedio de las mujeres que fueron madres en la adolescencia es mayor en 3,5% al salario mínimo nacional anual (USD 3.685); en el caso de las mujeres que fueron madres en la edad adulta, es mayor en 32,6% al salario mínimo nacional anual.

Abandono de metas

El embarazo en la adolescencia afecta el proyecto de vida de las madres jóvenes porque provoca el abandono de metas y objetivos planteados; incide notablemente en el incremento de las inequidades sociales en el país. 

Golpe al desarrollo

El embarazo en la adolescencia y la maternidad temprana son fenómenos que golpean en el desarrollo social y económico de las mujeres; y que, además de ello, tiene un impacto en la economía nacional de unos 416,4 millones de dólares en las dos dimensiones tomadas en cuenta en el estudio hecho por el UNFPA.

Acciones

UNFPA, con el apoyo financiero de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), ya implementa un proyecto para prevención de violencia y embarazos en adolescentes en Senkata, Los Andes, El Alto, Cotahuma, La Paz, zona sur en Cochabamba y el municipio de Sacaba.